El documento final de la nueva PCP, que entró en vigor este año, hace alguna, aunque tímida, referencia a la posibilidad de abrir en el futuro el camino al mercado de las llamadas ITQ. El texto está inspirado en un informe del finales del año 2001 encargado por el Parlamento Europeo para evaluar la posibilidad de abordar a medio plazo la gestión de las pesquerías comunitarias mediante las denominadas cuotas individuales y transferibles. Se trataba de romper rompería así el actual y rígido modelo de topes entre países, vigente desde hace casi dos décadas y que se ha revelado ineficaz para las compañías y lesivo con los recursos. Las conclusiones, con los pros y contras de la medida, fueron trasladados a la Comisión Europea para su posible inclusión en la Política Común de Pesca. La flota artesanal estaba desde el principio excluida de esta modalidad. Aunque la propia Comisión ya ha dejado claro que, de momento, descarta generalizar este sistema, el Parlamento europeo entendía que, al menos, era necesario interesarse por las nuevas posibilidades para optimizar las pesquerías, habida cuenta de los poco satisfactorios resultados cosechados durante las últimas dos décadas con la aplicación inflexible de TAC y cuotas (1983). Galicia impulsa la idea La idea básica del documento de la Eurocámara, apadrinado por el eurodiputado gallego Daniel Varela, era conocer en qué medida puede o no realizarse -comparando con otras experiencias existentes- la gestión experimental de las reservas pesqueras europeas mediante los derechos de pesca individuales y transferibles (ITQ), de modo que sea posible la compraventa de licencias entre empresas de diferentes países. Las conclusiones del informe, que abordó todos los exponentes actuales de gestión de las pesquerías mediante este modelo, fueron elevadas al Ejecutivo comunitario. Éste introdujo finalmente algunas de sus aportaciones en la nueva Política Común de Pesca (PCP). Con todo, salvo contadas excepciones, las ITQ tendrán que aguardar al 2007 para ser una opción real. En algunos países de la UE existe algunas experiencias en este campo, pero el país más innovador es Noruega, en el que se fijan muchos tecnólogos pesqueros.