Un espejo en el que mirarse

La Voz

VIGO

?ijón es la ciudad más grande de una provincia y una comunidad autónoma de las que no es capital. Pero esa no es la única similitud con Vigo, urbe con la que comparte cifra de habitantes y perfil socioeconómico. Y aún más: el contexto en el que Gijón sacó adelante su proyecto de metro es calcado al que se plantea Vigo. Según explica el concejal de Urbanismo del Ayuntamiento de Gijón, Jesús Morales, la idea nació cuando la ciudad tuvo que afrontar el soterramiento de las vías del tren tradicional, como ocurre en Vigo con el tendido que cruza Teis y el centro hasta la estación de Urzaiz. Gijón aprovechó esta coincidencia para crear un metro que enlazará con la red de cercanías y descongestionará la saturadísima autovía que lleva a Oviedo, tan colapsada como Rande. En lo que de momento no hay tanta coincidencia es en la institución que paga el proyecto, porque Gijón contó con el respaldo del Ministerio de Fomento, dirigido entonces por el asturiano Álvarez Cascos. Fomento asumió la responsabilidad y se encarga de sufragar con sus propios recursos y con fondos europeos una infraestructura llamada «a eliminar tráfico innecesario en la ciudad y la conexión con Oviedo», en palabras del concejal de Urbanismo gijonés.