Todos los caminos llevan a Vigo

Alberto Magro VIGO

VIGO

Análisis | El centro urbano, saturado La ciudad más poblada de Galicia es un imán que atrae cada día a más de 100.000 coches del área metropolitana, que se suman a los 150.000 de la urbe para colapsar las principales vías

11 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

No es que Vigo sea la Roma del Imperio, pero se ha convertido en un imán similar en escala provincial y tiempo diferido. Los datos aportados ayer al Plan Estratégico Provincial por el profesor Pérez Vilariño advierten de que el tráfico vigués precisa soluciones y planificación, toda vez que el flujo de coches desde O Morrazo a Vigo aumenta a un ritmo anual del 7,5%, al tiempo que los desplazamientos desde Pontevedra se incrementan cada año en un 4,3%. Este volumen creciente de vehículos hace ya tiempo que saturó las principales vías de una ciudad que ve como los tiempos de desplazamiento por el centro urbano se duplican en las horas punta, síntoma inequívoco de que las principales avenidas de la urbe ya no dan más de sí. Y no es para menos: el estudio de movilidad que se recoge en el Plan Estratégico cifra en 100.000 los coches que cada día se filtran desde la provincia al núcleo urbano de Vigo. A esa masa ingente de tubos de escape se une el propio padrón de vehículos de la ciudad, que a principios de este año ya había superado la cifra récord de 150.000. El resultado son 250.000 turismos y camiones circulando por una ciudad de 300.000 habitantes. En este punto es donde nacen las propuestas del Plan Estratégico 2010 que, en colaboración con Caixanova, elabora la Diputación. Para empezar, se propone una línea de metro que cubriría un trayecto de cinco kilómetros entre la Estación Marítima y Navia, con paradas en puntos neurálgicos como Renfe, El Concello o la plaza de América. También se habla de aparcamientos disuasorios en las afueras de la ciudad -ahora hay una plaza de párking para cada 38 vehículos-, que dejen a los conductores en las manos de una red de transporte metropolitano eficiente, en la que además del bus cobran relevancia los cercanías y el citado metro.