Reportaje | Campaña para el consumo responsable Denuncian que el número de inspectores de la Xunta de Galicia en la ciudad es insuficiente, lo que da lugar a un trabajo superficial y meramente rutinario
09 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.El control sobre los alimentos, y en concreto sobre los productos del campo, suele ser meramente rutinario y el personal que lo inspecciona insuficiente. Así lo entienden un grupo de colectivos de la ciudad, unidos para velar por la salud de los ciudadanos. Tales deficiencias provocan, a su juicio, situaciones irregulares, como la falta de idenficación de muchos de los alimentos que se ponen a la venta. Vigo cuenta en la actualidad con quince inspectores veterinarios de Salud Pública centralizados en el edificio administrativo de la Xunta, y dos funcionarios para Agricultura y Sanidad Animal (al margen de contrataciones interinas), ubicados en este caso en el municipio de O Porriño. La desaparición de semillas autóctonas en favor de otras transgénicas preocupa a esta plataforma, en la que se integran el Sindicato Labrego Galego, CIG, CAEF, Esquerda Unida, La Federación de Asociaciones de Vecinos de Vigo, el BNG, la Cooperativa Árbore y la Asociación Caleidoscopio. El colectivo se pregunta sobre los motivos del incremento de la obesidad y del cáncer. Aboga por una mayor preocupación sobre lo que se come, teniendo en cuenta la influencia que representa en la calidad de vida. Advierte que fuera de unas barreras, la alimentación conduce al deterioro humano y alienta a los ciudadanos al consumo responsable. Para reforzar esta teoría y crear opinión, la plataforma organiza unas jornadas a partir del próximo jueves a las 20.00 horas, en la sede de la Federación de Vecinos, de la plaza de la Princesa. La iniciativa estará apoyada por trípticos, que se repartirán en la Universidad y entre la asociaciones de vecinos y sindicatos. Al mismo tiempo, organizará exposiciones relacionadas con el tema. El motivo de elegir estas fechas se debe a la proximidad de las fiestas navideñas, según el colectivo, muy propicias para un consumo excesivo y, por tanto, para levantar la guardia sobre los productos que compra y consume el ciudadano.