Un polígono de futuro

VIGO

IN VICUS | O |

29 oct 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

HA costado sangre, sudor y lágrimas rematar la urbanización del Parque Tecnológico y Logístico de Valladares. Desde las dificultades iniciales para encontrar una localización de acceso cómodo, con parcelas que pudieran ser adquiridas con relativa facilidad hasta la complejidad de los desmontes de un terreno cuya solidez en algunas zonas dejaba mucho que desear, fueron múltiples los factores que actuaron en contra de este proyecto hasta el punto de hacer que los ingenieros tuvieran que reconsiderar las condiciones del mismo para poder llevarlo a cabo. Como una joven moza casadera habitante de un pueblo en el que los hombres abundan y las féminas escasean, las parcelas fueron objeto del deseo de muchas empresas. Por ello, además del esfuerzo técnico fue preciso establecer unas bases de concurso para la oferta pública lo suficientemente restrictivas como para garantizar que, la adjudicación se realizase a aquellas empresas que, por su envergadura, importancia estratégica o dedicación al I + D aportasen mayor valor añadido a un Polígono empresarial que aspira a ser «cabeza de lanza» de otros muchos para nuestra ciudad. Tras un largo proceso de años, esta semana se ha rematado la firma de las escrituras de compraventa y, una vez inaugurado oficialmente el Parque cabe esperar que, en breve, comiencen a erigirse las naves. Con este broche de oro se culmina un proceso arduo, laborioso y plagado de contratiempos que servirá de experiencia para la ampliación de este Parque y, probablemente, para la creación de otros nuevos, bien dotados de infraestructuras, y con capacidad para atender las necesidades de esas empresas que se han quedado fuera del primer concurso.