De Benposta a Panxón

VIGO

A.M.

Reportaje | El destierro del Circo de la Ciudad de los Muchachos El antiguo orfanato del Templo Votivo del Mar de Nigrán es el nuevo cuartel general del Padre Jesús Silva, donde mantiene a 24 adolescentes que decidieron seguirle

22 oct 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

Panxón se ha convertido en la nueva sede de la Ciudad de los Muchachos. El antiguo orfanato del Templo Votivo del mar acoge a los 24 adolescentes y dos profesores que abandonaron la ciudad de Benposta para seguir a su fundador, el padre Jesús Silva. Desde que estalló el conflicto en la comunidad, llevan una vida errante en espera de poder volver a su lugar de origen. Vivieron un mes en el Seminario de Vigo, que tuvieron que desalojar al comienzo del curso por la falta de espacio. Desde hace dos semanas han encontrado un techo gracias a la caridad del párroco del templo de Panxón, que les ha cedido gratuitamente las instalaciones parroquiales. Allí estarán hasta que consigan que la justicia les dé la razón y puedan volver a Benposta. Mientras tanto, su vida transcurre en O Val Miñor, lejos de cualquier conflicto. La mayoría de los chicos son extranjeros, de lugares como Marruecos, Guatemala, Guinea Ecuatorial, El Salvador, Rusia o Alemania y con edades comprendidas entre los 13 y los 18 años. Viven de forma comunitaria en la casa parroquial situada detrás del templo votivo. Con ellos está el director del circo, Toni Martínez y el presidente de la coordinadora de apoyo al Padre Silva, Benigno Álvarez. Cuentan además con el apoyo de voluntarios, entre ellos un psicólogo y una cocinera que se encarga de su alimentación. Una de las cuestiones que quieren desmentir es que pasen hambre. «Nuestra despensa está llena y tenemos fondos suficientes para continuar subsistiendo», comenta Toni Martínez, brazo derecho del sacerdote que fundó la comunidad hace casi medio siglo. Polideportivo El Ayuntamiento de Nigrán les ha cedido el polideportivo municipal de Panxón, a donde los muchachos acuden todas las mañanas para ensayar sus números circenses y hacer gimnasia. Se levantan a las ocho de la mañana y después de las tareas de limpieza acuden al pabellón de deportes, donde están hasta la una del mediodía. Los chavales están escolarizados. Por las tardes, reciben cinco horas de clases de una profesora que tienen asignada en su aula itinerante. Hace dos días tuvieron una clase práctica en Baiona y hoy sábado pasarán toda la jornada en Santa María de Oia, invitados por un particular. Se desplazan por medio de un llamativo microbús con el emblema del circo, conducido por uno de los voluntarios de la comunidad. «Los chicos están muy felices, salir de Benposta les ha sentado bien porque el ambiente estaba muy enrarecido; ahora lo que queremos es que se marchen todos los profesores corruptos y especuladores que allí quedaron para poder volver a nuestra casa lo antes posible», comenta el director del circo. Mientras tanto, se han atrincherado en la parroquia de Panxón, donde reciben el apoyo de su párroco y del propio Ayuntamiento que, ajenos a los conflictos internos de Benposta, se preocupan ante todo por que los menores se encuentren en perfectas condiciones.