Las cajas de ahorros diseñan un plan para «vender» mejor su labor social

VIGO

«El futuro de las entidades está en el ámbito de lo que no es puro negocio», dice la CECA Cajamadrid se convierte en el modelo a seguir para el resto de las instituciones

15 oct 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

Las cajas de ahorro han diseñado estrategias para «vender» mejor su labor social. Esta ha sido una de las conclusiones de la XXX Convención Nacional de Obra Social de Cajas de Ahorros que se clausuró ayer en Vigo. El director de la obra social de Caixanova, Guillermo Brea, puso como modelo a seguir para todas las entidades a Cajamadrid que ha logrado una imagen pública de entidad solidaria y comprometida. Pero la caja viguesa también recibió grandes parabienes del presidente de la Confederación Española de Cajas de Ahorros, Juan Ramón Quintás y de la presidenta de la Comisión Nacional de la Obra Social de las cajas, María Calleja. El presidente de la Confederación de Cajas de Ahorros de España (CECA), Juan Ramón Quintás, dijo que el futuro de las entidades financieras pasa por desarrollar una completa obra social, por encima incluso del volumen de negocio. Quintás hizo esta afirmación durante el acto de clausura de la convención en la que han participado más de 65 directivos de toda España durante los últimos tres días. El dirigente de la CECA estuvo acompañado por el anfitrión del evento y director general de Caixanova, Julio Fernández Gayoso, quien explicó las líneas que está llevando a cabo su entidad para la creación de una red de infraestructuras socioculturales en la eurorregión Galicia-Norte de Portugal. Fernández Gayoso presentó a los asistentes los tres próximos edificios que Caixanova ha comenzado a rehabilitar en Ourense, A Coruña y Pontevedra para convertirlos en «focos de la actividad sociocultural en cada una de las tres ciudades», al igual que hizo en Vigo y en Portugal, con la recuperación de las Bodegas Cálem. Explicó que esta red de infraestructuras es una muestra de que «a nuestro compromiso le damos traducción práctica, con pocos discursos y muchos hechos», algo que, según destacó, ha dado como resultado «una gran potenciación de nuestra imagen de marca en Portugal», donde pronto se celebrará una reunión del Eje Atlántico. La actividad social de Caixanova fue alabada por Quintás, quien «lejos de la amistad que me une a Julio» calificó la obra de la entidad gallega como una de las primeras del país, en cuanto a nivel de excelencia, intensidad y frentes que abarca. Compartir proyectos «Caixanova, lejos de mirarse el ombligo, siempre ha sido generosa y ha sabido compartir sus experiencias y proyectos con el resto del sector», resaltó el presidente de la CECA, antes de entregar a Fernández Gayoso una placa en reconocimiento por «su implicación y generosidad». La última en intervenir en este acto de clausura fue la presidenta de la Comisión Nacional de la Obra Social, María Calleja, quien se sumó a los agradecimientos de Quintás hacia Caixanova por «su obra social modélica» de la que destacó su «gran planificación» y la efectividad del equipo de la Dirección General de la entidad. Calleja consideró la estrategia de la obra social de Caixanova como un modelo a seguir, pues resaltó que en todos sus proyectos «siempre dedican mucho tiempo a pensar lo que pueden hacer y, sin embargo, tardan muy poco en realizarlo». Respecto a la convención, Calleja destacó tanto «el trabajo claro y profundo» de los 65 directores asistentes al encuentro como la calidad de los ponentes, entre los que citó al presidente de la Comisión Científica del Centro de Investigación de la Economía Pública y Social, José Barea. Consideró «muy beneficioso» este encuentro de cara al intercambio de experiencias, como es en el caso de los microcréditos que se están potenciando en los últimos años». Calleja también advirtió sobre las injerencias sobre la labor social de las cajas, en alusión a las tentaciones que siente muchos representantes políticos. Frente a este peligro animó a los presentes a trabajar bien para que les respeten.