En total, la ciudad cuenta con 2.100 miembros, de los que sólo 900 son públicos Los sindicatos denuncian pocos medios para proteger a víctimas de malos tratos
13 oct 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Más de la mitad de los efectivos de seguridad existentes en la ciudad pertenecen al sector privado. En concreto, de los 2.100 que desarrollan su trabajo en Vigo, 1.200 corresponden a empresas y 900 son públicos. De estos últimos, quinientos forman parte de la plantilla de la policía nacional y 400, de la municipal. Según el Sindicato Unificado de Policía, SUP, Vigo necesita 120 efectivos más del cuerpo nacional de acuerdo con la población que tiene. Entiende que la plantilla adecuada dede rondar los 620. En lo que se refiere a la policía local, el mayor incremento se ha registrado en los últimos tres años y la oferta de empleo actual contempla veinticuatro agentes más. Los datos fueron facilitados ayer en el debate Vigo en Voz Alta, emitido por Radio Voz en el espacio Voces de Vigo que conduce Esther López y patrocina la Fundación Caixa Galicia. El 90% es educación Si bien, el representante del SUP, Pablo Abalde, reconoció una vez más la necesidad de más medios humanos y técnicos para velar por la seguridad de la ciudad, advirtió que en muchas ocasiones no se trata de un problema de delincuencia, sino que en el 90% de los casos es una cuestión social de educación, sobre todo, familiar. No sucede igual a la hora de hablar de las víctimas de delitos en el ámbito familiar. En este sentido, reconoció que existen pocos medios para protegerlos y que posiblemente sería necesaria vigilancia intensiva durante las 24 horas, algo, dijo, que no es posible, como no lo es poner un policía en cada calle. Abalde coincidió con los representantes del Gobierno en señalar que el índice de criminalidad se ha reducido en lo que va de año. Muy distinta es la visión de la realidad que tienen los ciudadanos de a pie, expresada a través de José Manuel Fernández, vocal de la Federación de Vecinos. Para él la presencia de los cuerpos de seguridad en la calle tiene una función disuasoria: «Nosotros vivimos otra realidad, nos parece que el número de efectivos es insuficiente». Solicitó la reforma del código penal para que se cumplan condenas mínimas de 25 años. En el mismo sentido se pronunció el presidente de la asociación de comerciantes Zona Príncipe, Cándio Rial. Reclamó la vuelta de la policía de barrio, pese a admitir un descenso en la delincuencia en el comercio durante el último año. Rial mostró su satisfacción con el trabajo de la policía nacional y el grupo de investigación de la Guardia Civil. Abogó porque estos grupos, junto con la policía local, lleguen a conseguir la tolerancia cero, como en Nueva York. La presidenta de la Asociación de Nais e Pais de Alumnos, Bertila Fernández, mostró la preocupación existente entre los padres, aunque matizó que no se trata de crear un estado policial, pero sí de dedicar más atención a velar por los ciudadanos y de no escatimar medios. Pidió mayor coordinación de las fuerzas de seguridad y reconoció que parte de la responsabilidad es de los padres. La vicepresidenta de la Asociación de Empresas de Seguridad de Galicia, Ana Enríquez, recordó que el incremento de efectivos de la Guardia Civil redujo los accidentes de tráfico y que Vigo tiene un problema grave como es el de los porteros de seguridad, todavía sin regular, pese a los hechos ocurridos tiempo atrás. Como el resto de colectivos presentes en el debate alertó de la presencia de niños de trece o catorce años en los botellones que se celebran los fines de semana.