El alcalde cangués pretende que los dos empresarios que mantienen operativas las dos últimas fábricas conserveras de Cangas, Iglesias y Lago Paganini, acepten trasladarse al parque que va a construir Zona Franca. Los dos industriales están dispuestos a colaborar, pero muestran su preocupación por la falta de concreción de fechas. El traslado sería inviable si el parque se retrasa, según dicen, porque no podrían acogerse a las ayudas procedentes de la UE. Ambos conseveros mantienen una concesión al menos hasta el 2010, no tienen proyectos de ampliación o cambios en las instalaciones y el traslado, según dan a entender, no les beneficia especialmente. «Estamos encantados aquí», dice Lago Paganini. Iglesias tiene una nave de unos 800 metros cuadrados. Cuenta con 25 trabajadores fijos. Lago ocupa una superficie de unos 1.200 metros. Tiene 55 empleados fijos y unos 20 discontinuos.