Los armadores vigueses se reunirán con Joe Borg a mediados de octubre

La Voz L.C. SAAVEDRA | VIGO

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Los empresarios pedirán al futuro eurocomisario que suavice la política pesquera de Fischler La entrevista se producirá quince días antes del nombramiento del político maltés

27 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

Los armadores vigueses se entrevistarán con el futuro eurocomisario de Pesca, Joe Borg, el próximo 14 de octubre en Bruselas, según confirmaron fuentes de la patronal pesquera local. Los empresarios vigueses tratarán de proponer al número uno de la pesca comunitaria, que desde su cargo suavice en la medida de lo posible las reformas aprobadas por el que a partir del próximo mes de noviembre pasará a ser su antecesor en el cargo -el actual comisario, el austriaco Franz Fischler- que ha dejado un mal sabor de boca entre los empresarios y trabajadores del sector en España durante sus casi nueve años como jefe de la Política Común de Pesca (PCP), llegando a borrar incluso la mediocre imagen de la comisaria italiana Bonino. Como bagaje de su atardecer político y de su gestión al frente de la lenta maquinaria pesquera comunitaria, el controvertido agronomista de un país que no dispone de mar dentro de la UE, ha abierto más aún la brecha entre los países del norte y del sur, creando incluso extrañas alianzas contra natura, y no supo enderezar los torcidos y enquistados problemas estructurales de esta colosal actividad, ya que canceló sin orden ni concierto la política de subvenciones y ayudas al sector industrial. Tampoco el doctor Fischler, licenciado en la Universidad de Viena hace casi 30 años, ha logrado frenar la pesca ilegal ni universalizar el mercado interior comunitario que, en teoría, consagra el Tratado de Roma, y ha mimado sobre todo, a juicio de los afectados, «más a los peces que a los pescadores». Preocupaciones Por el contrario, el sector espera del desconocido Borg un nuevo talante. Lo desea también el Ministerio de Pesca de España, que aguardará a su próxima toma de posesión en noviembre para explicarle la visión española de la pesca europea. Los planteamientos de la parte privada y de la administración central coinciden en bastantes puntos. Existe preocupación por el futuro de las empresas de sociedades mixtas, que dejarán de percibir subvenciones por la exportación de naves a terceros países. Existe también temor a que la UE no acelere sus negociaciones con una decena de países para tratar de localizar nuevos caladeros y poder recolocar allí parte de las flotas más saturadas. Por último, los armadores recordarán al nuevo eurocomisario mediterráneo que la Agencia Comunitaria de Control de la Pesca (ACCP) funcionará en Vigo en el año 2006, con 49 funcionarios y un presupuesto anual de unos cinco millones de euros. Los armadores vigueses han solicitado a Franz Fischler, sin éxito alguno por el momento, que la Agencia disponga de competencias en gestión de los caladeros y en coordinación de los programas de investigación de las reservas de los recursos pesqueros en aguas comunitarias.