«Volveremos pronto»

La Voz L.C. SAAVEDRA/M. SÍO DOPESO | VIGO

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Reportaje | Visita de los Príncipes de Asturias a Anfaco La pareja real promete regresar a Vigo, que ya los invitó oficialmente cuando se les envió la camelia con motivo de su boda en el pasado mes de mayo

21 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

En Anfaco tuvieron que colgar ayer por la tarde el cartel de no hay billetes, porque durante la visita de los príncipes de Asturias, la primera que realizan a Vigo como pareja real, a las instalaciones allí no cabía nadie más: Los 19 miembros de la junta directiva de la patronal conservera (Pérez-Lafuente, Vieites, y luego, Cerqueira, Alfageme, Albo, Calvo, Orbe...), los trabajadores de las nuevas instalaciones que echaron a andar ya hace meses, pero que fueron inauguradas oficialmente por el presidente de la Xunta a mediados de este mes, los desempleados que acuden a cursos de formación, la clá de vigueses fervientes que los esperaba a la entrada y la salida, así como la nube de personal de protocolo, chóferes y de seguridad de los Príncipes de Asturias. En Anfaco descolgaron un marco con una fotografía de 70 centímetros de ancho por 40 de alto para hacer sitio a la placa que desde ayer hace referencia a la visita privada de los príncipes en el centenario de la asociación. Eso decía exactamente la placa y no mucho más, que, de material de metacrilato, parecía a algunos conserveros un poco grande. Lo que ya contaba algo más de la visita de la pareja real es la dedicatoria que escribió S.A.R. Felipe de Borbón en el libro de honor de la patronal conservera: «Con motivo de un glorioso centenario y con las mejores perspectivas para un futuro, felicitamos a Anfaco-Cecopesca cuando tenemos esta grata oportunidad de visitarles en su sede de Vigo; muy afectuosamente, Felipe, Príncipe de Asturias; Letizia, Princesa de Asturias». Protagonismo Se inició la visita y las personalidades arropaban a los príncipes de Asturias. El presidente de la Xunta, Manuel Fraga, la ministra de Pesca, Elena Espinosa, el delegado del Gobierno, Manuel Ameijeiras, y la alcaldesa de Vigo, Corina Porro. Aunque ayer no fue el día para recordárselo, los Príncipes están invitados oficialmente a realizar una visita a la ciudad. Así consta en la tarjeta que se adjuntaba al regalo que hizo el pueblo de Vigo con motivo de su boda. Se explicaba en la citada tarjeta que cuando estuviesen casados, no se olvidasen de la ciudad. Al parecer, por lo que se ve no lo han hecho, pero, en este caso el protagonismo de la visita era para el centenario de Anfaco. El de la visita de la pareja real les cogió por sorpresa a la patronal, ya que la directiva tenía previsto viajar el pasado lunes a Rusia, donde se celebra una feria alimentaria. Cancelaron sus planes. Después de descubrir la placa conmemorativa, se dirigieron hacia la planta piloto que la patronal conservera acaba de habilitar en sus instalaciones de Lagoas-Marcosende. Allí se realizan investigaciones sobre las conservas, nuevos productos y formas de envasado, pero ayer se estaba realizando un curso de formación para desempleados, que luego se unieron a los pinchos de despedida. Los príncipes no descendieron a la planta baja de la nave. Hacía calor dentro y se había perfumado el ambiente para evitar el penetrante olor de las conservas. La mezcla casi fue peor. Encadenaron varias preguntas al secretario general de la patronal, Juan Manuel Vieites, y al presidente Pérez-Lafuente. Unas sobre el sector y su evolución y otro sobre la calidad de las conservas; hubo un apartado especial para saber de qué manera habían colaborado los empresarios y técnicos de Anfaco en la crisis del Prestige , ya que éstos se encargaron de analizar las primeras muestras de marisco para la Agencia Española de la Alimentación. La princesa estuvo en plena vorágine del chapapote en las islas Cíes con la entonces ministra de Sanidad, Ana Pastor, y se interesó más por el tema. Al despedirse, en la puerta del museo de la conserva, el presidente Fraga le pidió que regresaran. Y doña Letizia contestó: «Volveremos pronto».