Silvio, con voz y sin imagen

La Voz

VIGO

MARTA MOREIRAS

La Mirilla El cantautor tuvo, en el concierto que dió en As Travesas, momentos para el «Prestige» y los conflictos bélicos

16 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

El cantautor cubano, que terminó su gira española en el pabellón de As Travesas de Vigo, incidió en su concierto en el aspecto más social. Entre los gritos del público se escucharon frases como «Viva Cuba, yanquis fuera» o el conocido «Nunca Máis», cuando Silvio recordó el «Prestige». Los problemas de los más desfavorecidos o la anterior guerra de Irak fueron protagonistas de algunos de sus temas. Para ejemplo de su preocupación social interpretó Sinuhé , en la que el artista se pregunta dónde se quedarán los personajes de los cuentos de Las mil y una noches cuando los occidentales, que tanto se han nutrido de ellos, destruyen sus tierras. El cantautor cubano hizo un repaso por sus temas más conocidos, entre los que intercaló los once temas seguidos de su último disco Cita con ángeles . Tras este repaso volvió a los viejos éxitos que le dieron fama internacionalmente. El público se entusiasmó cuando, casi hacia el final y tras las múltiples peticiones de los asistentes, Silvio interpretó su Ojalá. Los gritos que la coreaban acabaron sustituyendo a la voz del cubano en ese último deseo que decía: «Ojalá que no pueda... tocarte ni en canciones». Mientras, los móviles transmitían, a los que no fueron, el momento más emotivo de la cita. Las pantallas situadas a los lados del escenario fueron en el concierto un mero elemento decorativo. Si al principio se encargaron de mostrar el logotipo de la celebración, a lo largo de la actuación no se usaron por petición del mánager del artista y pese al reclamo de algunos asistentes que esperaban ver al cantautor cubano reflejado en ellas. Las instalaciones se quedaron pequeñas ayer ante las 5.500 personas que acudieron ayer a ver a Silvio Rodríguez. La salida se produjo con dificultades y las escaleras acabaron desapareciendo bajo los espectadores que, al no encontrar otro sitio donde sentarse, decidieron hacerlo en ellas. La falta de ventilación ocasionó un ambiente cargado que se dificultó más por el humo del tabaco que se acumuló. Acompañaban a Silvio el trío Trovarroco y el percusionista Oliver Valdés. Con un buen sonido, un común en las más de dos horas del concierto, y en una demostración de maestría, interpretaron melodías con un ritmo frenético y marcado estilo cubano. Este modelo fue un común a lo largo de la actuación mientras acompañaron a Silvio.