El obispado de Tui-Vigo ha criticado la «confusión» que se ha generado sobre las clases de religión en el próximo curso. La diócesis señala que se ha dicho que a partir de ahora la materia no será obligatoria y «no es verdad porque la norma dice que es obligatoria como oferta». Explican que todas las autoridades edcuativas tienen obligación de ofertarla a los padres en todos los niveles educativos: infantil, primaria, secundaria y bachillerato. Las autoridades eclesiásticas añaden que la religión es voluntaria como opción y que los padres tienen el derecho a elegirla o no pero «debe permitírseles realizar esa elección con plena libertad, ni obligarles a elegirla ni coaccionarles para que no la elijan». El boletín del obispado asegura que tampoco es verdad que «a apartir de ahora la religión no será evaluable». Precisan que el profesor corregirá los exámenes y pondrá una nota aunque ésta «no tendrá valor académico». Esto es lo que se suprime en el decreto del nuevo gobierno. La nota de religión no contará para hacer media en el expediente académico ni para la solicitud de beca». Igualmente el obispado precisa que los alumnos que no elijan esta disciplina «nunca podrán estar en el patio o hacer los deberes de otras asignaturas». Las alternativas en Infantil y Primaria serán las actividades complementarias y en Secundaria y Bachillerato la materia que se impartirá será cultura religiosa.