Reportaje | Zona Franca decide hoy si construye el centro comercial El comité ejecutivo del consorcio se reúne esta tarde con dos posiciones enfrentadas: el Ayuntamiento quiere paralizarlo y Francisco López Peña mantener el proyecto
21 jul 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Después de varias semanas de enfrentamiento público el comité ejecutivo de Zona Franca resolverá esta tarde mediante votación el futuro de A Laxe. Estaba prevista la construcción de un gran centro comercial y de ocio (de hecho las obras previas ya comenzaron) y en el último momento el Concello propuso su paralización. Sorprendentemente, los cuatro grupos políticos están de acuerdo en convertir la zona en una área ajardinada de uso público y de recreo. La opción municipal ha encontrado rápidamente adeptos, pero todo hace indicar que está condenada a ser derrotada. El consorcio no es un organismo pensado para debates políticos y es probable que en toda su historia nunca se haya enfrentado a una polémica como la actual. De hecho, hubo un tiempo en que la información que trascendía de su funcionamiento era mínima. Esta vez la pugna ha coincidido con la llegada del nuevo-viejo delegado del Estado en el organismo. López Peña aterrizó con planteamientos que helaron la sonrisa al gobierno y hasta a la oposición municipal. Planteó el fin de las ayudas al Concello para ejecutar obras públicas en la ciudad, una modalidad puesta en marcha hace una década con Abrir Vigo al Mar. Además se inclinó por una marcha atrás en acuerdos ya firmados como el proyecto Vigo 2005, impulsado por su antecesor y la alcaldesa. Votos dudosos En este enfrentamiento uno de los aspectos más curiosos es el posible cambio de bando de algunos miembros de Zona Franca. Cuando el también socialista Pérez Mariño (López Peña ha sido nombrado por el Gobierno de Rodríguez Zapatero) propuso congelar el proyecto todos estuvieron de acuerdo salvo el delegado del Estado. Sin embargo, es muy probable que López Peña tenga hoy un respaldo mayoritario. Un día antes de la decisión, la federación de vecinos calificaba ayer de «altamente agresiva» la construcción planteada y pedía que no se cometa «un prexuizo irreparable». Califica el centro comercial previsto de «muralla arquitectónica fronte a ría».