De cómo se puede desvirtuar todo un Plan General

La Voz D. P. | VIGO

VIGO

Análisis

13 jul 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

?ay una diferencia enorme entre lo que se planea y lo que finalmente sale adelante. Algo así está ocurriendo con el nuevo Plan General de Vigo. Lo que se dibujó en el avance del documento tiene poco que ver, en no pocas cosas, con lo que ahora se va a aprobar. No sólo porque ha habido que improvisar el trazado del AVE o porque se idearon proyectos para una ciudad de 325.000 habitantes y ahora (tras la polémica de las torres) se habla de 400.000. Basta con echar un vistazo a los planteamientos comerciales para comprobar cómo pueden desvirtuarse algunas cosas. En dos actuaciones estratégicas del PGOM, resulta que donde se hablaba de una gran área comercial (Balaídos) no habrá nada, mientras que donde nada se decía (Beiramar) se piensa ahora en levantar un complejo terciario de 70.000 metros cuadrados. La operación de Balaídos, que algunos munícipes defendieron con uñas y dientes hasta que Citroën dijo en público lo que ya les había dicho a ellos en privado, suponía la creación de 95.000 metros cuadrados de superficie comercial. El Celta pretendía construir un centro equivalente a El Corte Inglés y los dos Alcampo. Pero aquello pasó al olvido. En Beiramar, sin embargo, el Concello ha ideado el traslado de los frigoríficos (que darían paso a torres de 20 alturas) y de las concesiones portuarias del frente marítimo, en este caso para crear un área comercial de unos 70.000 metros. Junto a los muelles.