Crónica | Día da Ciencia na Rúa En la calle de las Avenidas floreció ayer un campamento ocupado por escolares de ocho centros vigueses, empeñados en mostrar sus conocimientos científicos
29 may 2004 . Actualizado a las 07:00 h.¿Por qué se empeñarán los políticos en aparentar ser graciosos? De momento, la ciencia no se desgasta en el estudio de esta especie, por lo menos, las diferentes experiencias científicas que ayer recogía el Día da Ciencia na Rúa no incluían cuestiones tan aterradoras. El asunto éste de la divulgación científica a pie de acera se desarrolló ayer en la calle de las Avenidas, en el paseo mismo del puerto deportivo vigués, entre las nueve de la mañana y las siete de la tarde. Si no de forma espontánea, sí sorpresivamente floreció ayer un campamento de jaimas occidentales en las Avenidas nuevas para acoger a los diferentes centros escolares participantes en este nueva experiencia. La idea es originaria de la Asociación de Amigos de la Casa de la Ciencia de A Coruña, pero ayer se desarrolló en Vigo por obra y gracia de la Diputación y Concello, y con tal motivo, a eso de la una de la tarde, aquello parecía una convención del Partido Popular, todos la mar de ingeniosos, que por algo estamos en período electoral. Interesante experiencia Sin embargo, el verdadero ingenio estaba dentro de las catorce tiendas de campaña. Los alumnos de ocho centros escolares del municipio, así como otras instituciones gallegas mostraban cosas interesantes. Por lo menos, a mí me resulta atractivo conocer cómo se extrae el ADN, cuestión bien resuelta por los alumnos del IES de Teis, o conocer cómo funciona un horno solar, algo que me explicaron los alumnos del Colegio Apóstol Santiago. Del tiempo mejor no hablar porque fue una experiencia científica más, que bien podría ser titulada: ¿En qué consiste eso de la inestabilidad meteorológica durante la primavera? Entre rayo de sol y fina e intensa lluvia, los numerosos visitantes fueron recorriendo los expositores del IES de Teis, del Colegio San Juan Bosco, del IES Chapela, del IES Valadares, el Colexio Maristas, el Colexio María Auxiliadora, el Apóstol Santiago y el CEIP Pintor Laxeiro. Por cierto, que ninguno de estos colegios realizó sus experimentos con gaseosa, tal como recomiendan con tanto salero los políticos. Feto de tiburón Pero, este Día da Ciencia na Rúa también brindó la ocasión de conocer diversas cuestiones científicas de la mano de profesionales. Por ejemplo: el Aquarium Finisterrae de A Coruña, en su propia jaima que ya es irónico, mostraba pulpitos en una pecera, o la extraordinaria posibilidad de ver un feto de un tiburón. La bióloga de esta jaima explicaba que el tiburoncito era abandonado por su madre a su suerte, dentro de una especia de berenjena transparente, hasta que oficialmente nacía. «Si la madre lo encuentra, posiblemente se lo coma», decía la bióloga. Enfrente, la Asociación de Apicultores mostraba un enjambre de abejas y se le enseñaba a los niños a enrollar cera y catar miel. En la jaima de al lado, Vigozoo mostraba a pequeños reptiles o comparaba los tamaños de los huevos de diferentes especies. Por cierto que también se invitaba a todos los asistentes, periodistas incluidos (porque también alguno donará), los beneficios sociales que reporta la donación de sangre. En fin, que el Día da Ciencia na Rúa no sirvió para saber más a cerca de los políticos, pero sí de las cosas verdaderamente importantes.