La Mirilla
17 may 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Los peñistas de El Olivo están de enhorabuena. Cumplen 20 años. Y qué mejor que una cena (nada une como compartir mesa y mantel) para celebrarlo. Pues eso fue lo que hicieron el sábado. Hace tiempo que Padín traspasó los trastos de la presidencia a Balbino Moreira, lo cual no significa que haya renunciado a ajercer de maestro de ceremonias. Y es que Padín es una institución en la Federación. El tradicional buen entendimiento de ésta con el Concello quedó patente con la presencia de muchos concejales e incluso algún ex. Además de Corina Porro, que llegó tarde porque venía de sufrir el 3-0 del Celta en el palco del Deportivo, estuvieron Santiago Domínguez, López Chaves, Lucía Molares, Julio Alonso y Manuel Soto. Los dos últimos también después de emular a Bisbal y llorar las penas con los celestes en A Coruña. Por cierto, que Soto invitó a los compañeros de mesa a no perderse el próximo pleno. Al parecer va a acudir con un cargamento de cohetes (verbales, se entiende) que van a hacer las delicias de según qué bando. A la espera quedamos. En el capítulo de ex, no faltó Mariló Cabaleiro, que se emocionó cuando Padín le dio las gracias por el trabajo realizado. Por cierto que la anterior concejala de Participación Cidadá vestirá moda gallega, de Antonio Pernas para más señas, en la boda del día 22. El caso es que Letizia eligió la misma fecha que su hija Cecilia para dar el sí. Lo hará en la iglesia de Santa Marina de Cabral, con un traje que lleva al firma de Marisa Otazo. Mariló anda, pues, tan atareada como la Reina con los preparativos pero, eso sí, nada nerviosa. La experiencia es un grado y ella ya organizó el año pasado la boda de su otra hija. Albariño con premio ¿Quién sabe si será el de la boda del 22? Esta vez sí hablo de la de Letizia. Me refiero al albariño Laxas que acaba de incluir en su ya notable currículo un nuevo premio. Ha sido en el Concorso Enológico Internazionale de Verona. Por si fuera poco, el crítico Eric Asimov dice en su artículo del 28 de abril en el New York Times que Laxas es uno de los mejores blancos. Pues eso. Agua salada en vena En cierta ocasión me contaba una armadora que se la chutaba cada mañana. Era su símil para explicar la pasión que sentía por su trabajo y, por añadidura, por el mar. Cuento esto porque alumnos y profesores del colegio de Panxón han elegido la misma droga para celebrar la semana de las Letras Galegas. Una interesante exposición refleja la vinculación al mar que tiene, no sólo Nigrán, sino muy especialmente el citado colegio. Un recorrido por la muestra acerca al visitante a los secretos de la pesca y la navegación. Se da la circunstancia de que muchos de los objetos que se exhiben, especialmente los útiles de pesca, los han aportado las familias de los propios alumnos. Hay desde embarcaciones artesanales a redes, pasando por un completo taller de carpintería de ribera o una reproducción de aparejos del siglo XVII. Algunos de éstos elementos han sido cedidos por los arriesgados marinos que formarán la expedición que, el próximo septiembre, cruzará el Atlántico en un cascarón. Y es que la seña de identidad de la travesía en cuestión es que se realizará en dorna (puede verse también una en la exposición) y con elementos de navegación de hace dos siglos. Nada de gepeses ni ordenadores. Y llegaban. Es la magia de las estrellas.