Hablaron con Fraga

| ANÍBAL BARBÓN |

VIGO

EL PERISCOPIO

01 may 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

El presidente (el de la Xunta y el del PP gallego) ya tiene referencias directas de las disensiones locales sobre la futura presidencia del partido en Vigo. Sabio en estas cuestiones, Manuel Fraga recibió en su despacho de Raxoi a varios próceres del conservadurismo local. Los escuchó e incluso, a algunos, les dio la razón. Bien es cierto que los hubo que fueron llamados y otros pidieron cita (varias veces en algún caso). Pero los que por allí pasaron le dejaron claro al patrón que la designación de un presidente local para el PP ha de cumplir una serie de requisitos para resultar eficaz y concitar el interés más o menos unánime de una militancia que ahora mismo vive un tanto desmotivada. Manuel Fraga ya sabe de primera mano que a Corina Porro, caso de postularse para el cargo, le podría resultar la votación final como a su predecesor, Pablo Egerique, que con todo el peso del aparato empujando de su mismo lado hubo de contar hasta la penúltima papeleta para cantar victoria frente a la «solitaria» Maite Fernández. ¿Lo recuerdan? Pues eso, que ahora de lo que se trata es de evitar malos tragos (y amargos) como aquél. Si alguien la daba por finiquitada, que se olvide. Las hay que no escarmientan jamás. Fernández se ha tomado su sabático descanso como mas le gusta, que es trabajando en su instituto con sus alumnos. Aunque estos días ha recibido alguna que otra llamada de viejos militantes para «tomar café» y saber de sus espectativas de futuro, me cuentan que está muy tranquila viendo los toros desde la barrera. Lo malo es que las mentes inquietas, ya se sabe, saltan al ruedo como espontáneas en cuanto ven toro. Así las cosas, que a nadie le extrañe que se tarde todavía algún tiempo en fijarle fecha a la dichosa asamblea local. Lo primero es lo primero y ahora toca hacer números, sumar esfuerzos y calcular mucho para ver si las cuentas salen o hay que seguir sumando.