La Mirilla
26 abr 2004 . Actualizado a las 07:00 h.No dan abasto. Los conserveros, digo. Es el año de no parar. Claro que no todos se cumple un siglo de existencia. Que si exposiciones, que si conferencias, que si congresos... y sin olvidar su calendario habitual. Por ejemplo, el viernes volverán a encontrarse las cabezas visibles del sector en la entrega de las medallas de Anfaco. Con ellas reconocen la labor que, en favor de la causa (la de transformación de productos del mar), desarrollan personas e instituciones. Y en esta ocasión los más laboriosos (a su juicio) son el Ayuntamiento de Vigo, la Diputación de Pontevedra y la Consellería de Pesca (oro) y Jorge Jordana, Daniel Varela y Conservas Cerqueira (plata). El acto se celebrará en el Club Financiero. El presidente de Anfaco, Álvaro Pérez-Lafuente, será el encargado de contar, con pelos y señales, los méritos de cada uno. Cuando rematen los discursos, besos y apretones de manos, los asistentes, entre ellos Manuel Fraga, repondrán fuerzas en el comedor principal del club. A lo mejor hay conservas en el menú. Seria lo propio. Otros que no esconden su felicidad son los más de 250 niños que, hasta mediados de mayo, participan en las denominadas semanas del mar, que organiza la Fundación Ecomar en colaboración con Xuventude y el Club Náutico. Tienen entre 9 y 12 años y llegan desde distintos colegios de León, Ponferrada, Zamora, Puebla de Sanabria y Madrid. La experiencia marinera es el premio que reciben los ganadores del consurso La magia del mar . Prueba del gancho que tiene el océano es el número de participantes, cerca de medio millón en el 2003. El ecosistema marino era el argumento obligado de las narraciones. La Fundación Ecomar, que preside la doble medallista olímpia Theresa Zabell, organiza estos concursos desde hace cuatro años. El tema que ha propuesto para el 2004 es Por nuestro pescado de hoy de mañana. Será interesante descubrir cómo resuelven los chavales el futuro del sector extractivo. Para eso habrá que esperar unos meses porque, de momento, sólo se preocupan de disfrutar. Se lo merecen. Y todavía una última feliciatación. En este caso para la Asociación Hoy por Mañana, que cumple ocho años. Con tal motivo, ayer organizaron una pequeña fiesta, en la que los protagonistas fueron los niños del centro, a los que se sumaron los alumnos de educación especial del colegio Seis do Nadal. El nadador Chano Rodríguez fue uno de los que no se perdió la celebración, pinchitos incluídos. Hoy por Mañana atiende a 68 niños de edades comprendidas entre los 2 y los 20 años. Con mucho esfuerzo, reconoce Elena Piñeiro, están logrando lo más difícil, la integración de los paralíticos cerebrales. La ludoteca se ha convertido en una gran herramienta en esa línea. Por muchos años.