El legado de Hilario Rodríguez

J. Santos CANGAS

VIGO

Reportaje | O Morrazo en los siglos XVII y XVIII El autor del libro que edita la Diputación fue el primer director del instituto de Rodeira de Cangas, que abrió sus puertas a la docencia en el año 1970

26 abr 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

La Diputación de Pontevedra financió la publicación del extenso trabajo realizado por Hilario Rodríguez Ferreiro sobre economía y población en O Morrazo en los siglos XVI y XVII. Se trata del estudio más completo realizado sobre esta materia y que vio la luz gracias a la constancia del biblitecario de Moaña, Jesús Rodríguez Parada, que ya había incluido años atrás un breve resumen del trabajo de Ferreiro (publicado en la revista universitaria Minius en 1955) en la sección digital de la biblioteca. La Diputación editó el estudio en tres volúmenes. El título original es «Economía y población rural en la Galicia atlántica. O Morrazo en los siglos XVII y XVII». En la publicación aparece traducido al gallego y con un título diferente: «A xurisdicción do Morrazo nos séculos XVII e XVIII». Trabajo de los alumnos Hilario Rodríguez Ferreiro, ya fallecido, realizó el trabajo de campo de lo que iba a ser su tesis doctoral mientras ejercició la docencia en Cangas. Fue el primer director del primer instituto de la comarca, el de Rodeira, que abrió sus puertas en 1970. Ferreiro mandaba a sus alumnos a tomar datos de los libros de fábrica de las parroquias de O Morrazo. El vaciado fue exahustivo. La tesis mereció el sobresaliente cum laude. Eran cinco gruesos volúmenes que salen ahora a la luz en tres. El primero, de 366 páginas, incluye características geográficas y la composición de la población. El segundo, de 576 páginas, trata de socioeconomía. El tercero es un apéndice documental, con cuadros estadísticos y gráficas que apoyan los planteamientos del autor. Hilario Rodríguez Ferreiro investiga la distribución profesional de la población, que a principios del XVII se dedicaba mayoritariamente a la agricultura y ganadería. La pesca, que cobra importancia a mediados del siglo XVIII, era entonces una actividad económica complementaria. Hilario Rodríguez realiza un completo análisis de la demografía en la comarca. Resulta hoy curioso el alto porcentaje de soltería femenina, ligada, por otra parte, a un porcentaje alto de hijos de madres solteras. En el XVII, un 12,8% de las mujeres no se casaron. Madres solteras El 4,4% de los nacidos fueron de madres solteras. Estos porcentajes suben al 22% en el siglo XVII y vuelven a bajar al 16,5% en el XIX. La edad en que se casaban las mujeres era más bien alta, entre los 25 y casi los 28 años a lo largo de estos tres siglos. La población crece a pesar de que la tasa de fecundidad es baja. El número de hijos por matrimonio en el siglo XVII es de 4,71. El crecimiento no se debe a la natalidad sino a una mortandad sorprendentemente benigna.