Petra y la cocina

CRISTINA LOSADA

VIGO

ANTÍPODAS | O |

17 abr 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

LA última vez que visité a mi amiga Petra Blum, artista que vive en un cantón suizo cuyo nombre no recuerdo, me enseñó un libro de cocina española. Petra es muy amante de España, con ese amor que tienen algunos extranjeros por un país romántico que existe, sobre todo, en su imaginación. El libro incluía recetas de cocina gallega que Petra me mostró para que le dijera, pobre de mí, si se ajustaban a lo cierto, lo que indica que, pese a todo, era consciente de posibles desavenencias entre la idea y la realidad, por lo menos en la cocina, que ya es algo. Sobre las recetas en sí, poco pude decir, dada mi cultivada ignorancia sobre el negocio culinario, pero el texto que las acompañaba era digno de comentario. Como lo que acabo de reencontrar, ahí va, a modo de curiosidad sobre lo que de nosotros se dice en letra impresa. Se citaba un supuesto «viejo proverbio gallego» que naturalmente desconozco: «para enamorarse y para amasar, hace falta tiempo». Prudentes, pues, nos ven. Y añadían que nadie mejor puede decir tal cosa que «un pueblo lleno de profunda melancolía y que ha inventado la empanada». Nunca había imaginado yo la relación entre la empanada y la melancolía, pero hela ahí. Y me ahorro los chistes. Seguía el libro: «se les tiene (a los gallegos) por cerrados, parcos en el hablar y supersticiosos -como el tiempo, cambiantes de un estado de ánimo al otro». Da dentera ver uno tras otro los tópicos. Pero pensando en Vigo, que Petra no conoce aún, pero quiere conocer, y quitando y poniendo matices, su libro de cocina casi le sirve de guía sobre lo que puede esperar de esta urbe. Los forasteros afincados, sobre todo, si vienen de lares más expansivos, cariñosamente nos lo reprochan. closadafernandez@yahoo.es