El Plan General favorece el mismo negocio inmobiliario a costa de los espacios libres y las dotaciones También hay un recorte considerable de los jardines que estaban previstos
13 abr 2004 . Actualizado a las 07:00 h.?l equipo redactor del nuevo Plan General ha recortado alturas pero mantiene prácticamente igual el volumen de cemento a construir. En 32 zonas donde se eliminan o reducen las torres la edificabilidad sólo bajará un 10% y las zonas verdes, un 5%. La primera conclusión es que el negocio inmobiliario está a salvo: lo que no va en vertical va en horizontal. Por contra aumenta el riesgo de volver al «urbanismo cutre» de los años setenta que tanto han vilipendiado PP y BNG porque produce efectos pantalla y no deja espacios libres. En 17 de los 32 ámbitos analizados se produce un incremento de la edificabilidad máxima permitida. Los aumentos más significativos se dan en Balaídos y en el rural: Miraflores (Sárdoma), Santa Clara (Cabral) y Castrelos. En el lado contrario, se suprime cemento sobre todo en A Pastora, Ríos (Teis), Plaza de España y el Ofimático (A Doblada). En este último se produce un recorte espectacular tanto en edificabilidad como en zonas verdes porque también ha variado la superficie de actuación de forma drástica. Los cambios de superficie en muchos ámbitos han hecho que varíen también las características de lo que se puede hacer en cada uno de ellos. No sólo en volúmenes a construir sino también en zonas verdes y equipamientos. Parques La eliminación de torres no ha conllevado tampoco un aumento del espacio libre o de los jardines para disfrute ciudadano. Uno de los grandes parques que se iban a crear en la ciudad, el del Ofimático, se ha reducido prácticamente a la mitad. En el margen izquierdo de la Gran Vía también desparecen zonas verdes. Los únicos incrementos de consideración se dan en Balaídos y Santa Clara. El panorama, en este sentido, es algo más negativo que con las propuestas iniciales del PGOM. Tan sólo en tres lugares donde se permite la construcción de torres va a ser posible generar más de 30.000 metros cuadrados: en Guixar, en Fragosiño y en el Ofimático. Sólo la primera de ellas puede considerarse dentro de un ámbito urbano. Las dificultades para generar parques urbanos o incluso alamedas son evidentes, pues en el mayor parte de los casos los jardines no se concentran sino que quedan repartidos entre los bloques que se construyen. Tanto el PP como el BNG y los propios redactores del Plan General de Vigo han justificado los parámetros de las edificabilidades para costear buena parte de las infraestructuras y dotaciones que se prevén en el documento. Eso justificaría la propuesta final, en la que siguen «cuadrando los números». Los socialistas eran más partidarios de reducir cemento construido y pelear una mayor inversión de las administraciones públicas. Aproin El hecho de que la edificabilidad se mantenga más o menos estable fue aplaudido ayer por la Asociación de Promotores Inmobiliarios (Aproin). Dos de sus directivos visitaron a la alcaldesa con motivo de la organización de una feria y, al término de la reunión, volvieron a defender una edificación en alturas «coherente». Miguel Font recordó que la comisión de seguimiento dio el visto bueno a la fisolofía del PGOM salvo un solo partido «sin argumentos», en referencia al PSOE.