Figueroa asegura que las modificaciones en la plaza de España no son firmes hasta que los autorice la Xunta El PSOE quiere reducir las torres en toda la ciudad para cerrar el pacto urbanístico
03 abr 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Varios meses de tensiones y polémicas generadas por la elaboración del nuevo plan general de ordenación municipal (PGOM) entraron la semana que hoy concluye en una fase de distensión. Cuando parecía imposible un acuerdo entre populares y nacionalistas, defensores del proyecto elaborado por Consultora Galega, y los socialistas, la vía del consenso se abrió paso en las reuniones mantenidas por la comisión del plan los pasados jueves y viernes. El nuevo clima se produjo tras aceptar PP y BNG una rebaja de edificabilidad y alturas, primero en Samil y después en Beiramar y plaza de España, tres ámbitos de especial relevancia. La decisión todavía no es firme y queda condicionada a que Política Territorial acepte que se financien infraestructuras con fondos del patrimonio municipal del suelo y que se rebaje el porcentaje de viviendas de protección a construir en estas zonas. El punto decisivo para alcanzar el consenso se planteará en las reuniones de la comisión después de Semana Santa, encuentros en los que el proyecto de plan debe quedacompletamente definido para su envío a Política Territorial. En dicho foro el socialista Mauricio Ruiz planteará al resto de los grupos un reestudio de los distintos ámbitos para rebajar edificabilidad y alturas. El PSOE considera que existen demasiadas torres y excesiva edificabilidad. De entrada, el PP se opone a reabrir un debate que considera cerrado y presumiblemente también el BNG. Según declaró ayer el concejal de Urbanismo, José Manuel Figueroa, «el PSOE había planteado cambios en los tres ámbitos donde ya se han decidido, a expensas de conseguir el visto bueno de la Xunta, pero no en los demás. En cualquier caso no hay problema ya que siempre dijimos que no se construirán edificios por encima de las veinte alturas». Para Figueroa, además, el castillo de naipes del acuerdo es de momento sólo una posibilidad. «Existen disposiciones legales sobre porcentajes de construcción de viviendas protegidas que se proponen modificar para rebajar edificabilidad y alturas; si desde el gobierno autonómico no se autorizan no habrá nada que hace pues el equilibrio económico y financiero del plan es condición necesaria para que sea viable». Las cosas no se ven de la misma manera desde el PSOE. «Nuestro objetivo debe ser diseñar la ciudad que desean los ciudadanos y para ello no existen límites; tampoco debemos estar condicionados por el plan vigente», aseguró ayer Mauricio Ruiz.