Un «lobby» que hace ciudad

La Voz

VIGO

Análisis | Los empresarios se acercan al poder Cámara de Comercio, Club Financiero y CEP han logrado la complicidad de Rajoy, Rato o Zapatero para conseguir inversiones «vitales» para el desarrollo local

19 mar 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

¿Es operativa la Fundación Provigo? El ex alcalde Pérez Mariño tenía sus dudas, avaladas por la burocracia y la lentitud de las actuaciones promovidas por este organismo (diez años para tramitar un plan estratégico, un año para elegir gerente...). Los patronos de la institución apuestan decididamente por este organismo. Sin embargo, tres de sus integrantes más poderosos, que representan a los órganos fuertes de la economía viguesa como son el Club Financiero, la Cámara de Comercio y la Confederación de Empresarios han demostrado una operatividad mayor en los últimos meses, que cualquier otra institución, incluido el propio gobierno municipal. Por sus despachos de dirección han pasado ministros ahora en funciones como Mariano Rajoy, Rodrigo rato, Cristóbal Montoro o Árias Cañete; y candidatos socialistas como José Luis Rodríguez Zapatero o Miguel Sebastián, que dentro de unos días serán nombrados presidente del Gobierno y ministro de Economía respectivamente. Unos y otros han sido testigos directos de las necesidades del Área Metropolitana de Vigo en materia de infraestructuras y han tenido la oportunidad de escuchar las demandas inversoras del empresariado. Suyo es, en gran medida, el éxito, (si se puede calificar como tal, la compensación por la catástrofe del Prestige) de que el Plan Galicia haya tenido en cuenta demandas como la entrada del Tren de Alta Velocidad a través de Cerdedo, o la creación de más suelo industrial. El lobby constituido por Fernández Alvariño, García Costas y López Soto para «hacer ciudad» no es sólo una realidad es un hecho, aunque en la práctica, la plataforma elegida por los directivos para actuar será Provigo, un organismo que, según sus planes, será revitalizado a través de un cambio de estatutos y de un gerente. Esta figura será clave para coordinar el repliegue empresarial. El objetivo es trabajar en coordinación con las instituciones locales, como el Ayuntamiento, la Zona Franca o la Universidad, pero sin que ninguna de ellas, por intereses políticos o particulares, pueda detener la maquinaria. La estrategia del lobby es «todos a una», toda una osadía en el paraíso de la individualidad.