Un regalo con sentido

VIGO

Análisis | Los populares desplegan su estrategia tras los comicios Los descensos electorales del PP vigués en las municipales y generales no impiden que se proyecte la figura de la alcaldesa con un puesto en el Senado

17 mar 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

Las elecciones generales han otorgado a Vigo una mayor presencia política en Madrid de la que tenía hasta el momento. Al margen de quien haya ganado, esa presencia se convierte de entrada en un factor positivo para la ciudad, mejorado incluso por la presencia de una viguesa en el Congreso dentro del grupo de los vencedores (María Xosé Porteiro) e incluso de un vigués en el Senado (Enrique Curiel), aunque la desvinculación con su municipio natal convierta en incógnita los objetivos de su trabajo. Y si las cuatro actas olívicas en las Cortes son de por sí un elemento positivo, la designación de la alcaldesa como senadora representando a la Comunidad autónoma completa un escenario en el que Vigo va a tener la posibilidad de proyectarse más para reivindicar y lograr soluciones para sus necesidades. Pero, ¿y por qué decide el PP dar esa posibilidad a Corina Porro? Sus resultados electorales no avalan el regalo. La líder del grupo municipal del PP perdió en los comicios municipales algo más de 3,5 puntos porcentuales y un concejal respecto a lo logrado por Juan Corral cuatro años antes. Y el pasado domingo su acción institucional al frente del Concello no fue suficiente para impedir que el PP bajase más de siete puntos en Vigo y casi seis mil votos respecto a las generales del 2000. Un premio electoral por tanto no parece su designación. Proyección de futuro ¿Es tal vez una manera de impulsar su figura política en un momento en el que la que tiene todas las papeletas para hacerse con el puesto de líder del PSOE local va a tener en el Congreso una plataforma para darse más aún a conocer sobre todo ante los vigueses, aunque sea desde Madrid? Pues seguramente tiene mucho que ver con esa intención la designación de Porro, que tiene en Manuel Fraga su principal defensor y conseguidor de los deseos estratégicos de la alcaldesa. Cuando la continuidad de Porro como directora del Concello es posible pero poco segura, el PP trata de asegurar a la regidora de la mayor ciudad de Galicia un pedestal que no fallará en cuatro años aunque socialistas y nacionalistas le despojen del bastón de mando. Con su presencia en Madrid, si la aprovecha y trabaja, podrá nivelar las oportunidades que el PSOE prepara para Porteiro. Una tiene el apoyo del Gobierno pero no el poder de aplicarlo en su ciudad, y la otra tiene el mando pero no el colchón del Gobierno central. Por ello no será inusual que ambas se fustiguen en los plenos municipales echándose en cara reproches por faltas de inversiones en Vigo de Madrid o de Santiago, según el caso. La designación es en definitiva un regalo con sentido, que nivela posibilidades y da además a Porro más opciones de continuidad en política, aunque de ello dependerá su estabilidad en la alcaldía y que el apoyo de Santiago nunca baje.