Cuentos Municipales
03 mar 2004 . Actualizado a las 06:00 h.se sorprende de ver una pequeña manifestación Gran Vía abajo, hacia Traviesas. No cree que a estas alturas, con el lavado de cerebro que está haciendo la pinza municipal, y la ayuda de la Brunete mediática, para que nos traguemos las torres, haya una veintena de vigueses con valor para protestar contra los pirulís de cemento y ladrillo. - Son manifestantes pacíficos -le aclara Martín Códax , su tatarabuelo, amigo y sin embargo no correligionario-. Se manifiestan por Gran Vía para decir aquello de menos flores y más frutos. Es lo que le piden a La Esperanza Rubia , que parece Adolfo Suárez... - Claro, como centrista que es. - No, qué va, ni mucho menos. Es porque lleva casi cien días que no ha cambiado el discurso: «Puedo prometer y prometo» es su cantata permanente. - Es que los míos todos cantan -responde raudo Cachamuíña-. Ya ves, a O León de Os Valos , el primer teniente de alcalde y concejal de Urbanismo, le vamos a llamar Serrat, porque le imita que da gusto. Se pasa el día cantando aquello de «se equivocó la paloma, se equivocaba... Por ir al norte fue al sur»... Le ha cogido gusto a eso de la conspiración judeo masónica para llevarse inversiones de Vigo al norte, para A Coruña, y eso no se lo creen ya ni los militantes del PP. Y el que se lo crea hasta puede pensar que a lo peor -a lo peor para nosotros- es que ellos tienen un alcalde eficaz hace mucho tiempo y nosotros los tenemos de segunda división... cuando no de regional. - Aquí todos los del PP dan sorpresa cuando cantan -asevera Martín Códax -. Porque una de las militantes locales más caracterizadas, de más crédito, ha salido diciendo que es un disparate poner monstruos, los rascacielos, tapándolo todo. Y es que los tiempos cambian, y los ardorosos defensores del PGOM, tan interesados en que sea bien recibido, a lo mejor pueden convencer a algunos periodistas muy receptivos, pero a la gente de a pie es más difícil... - Convendrás conmigo, Martín Códax -dice Cachamuíña - que el que debe estar que tolea es La Cabeza en Estrasburgo, el eurodiputado que fue alcalde. ¡Ay si levantara esa hermosa cabeza suya, las sorpresas que se llevaría! A él por proyectar cuatro torres minúsculas casi le echan a gorrazos, y sus sucesores, algunos además correligionarios, por hacer de esta ciudad un torreón total, aún parecen esperar que se les levanten monumentos... - Lo malo es que algunos de los míos también son de cromo -señala Martín Códax-. Porque el buen concejal nacionalista que encabeza el grupo, El de la Triste Figura , ha cambiado tanto de opinión en este tema que no creo que se reconozca en el espejo siquiera. Hace un lustro atacaba virulentamente algunos de los rascacielos que ahora defienden con ardor él y Xavi el Duro . Eso sí: ellos son como las cajas de ahorros, tienen el interés más desinteresado. Entonces lo hacían por el bien de Vigo... y por el bien de Vigo lo hacen ahora también. Ya sabes que las ciudades son muy cambiantes. - Ya, pero El de la Triste Figura cambia tanto de chaqueta en algunos asuntos que necesita un sastre para él solito, que le vaya cosiendo para que no se le desajuste la nueva prenda. - Ese sastre milagroso -apunta Martín Códax - debe tener mucho trabajo en el Vigo de hoy, mi querido Cacha. Porque si descubriéramos lo que otros decían de algunos aspectos del Plan hace muy poco, y lo comparáramos con lo que dicen hoy, podrían producirse hasta infartos. Y la Pastor tiene mucho trabajo en campaña.