Los agentes de Atestados pueden localizar al conductor gracias a los restos del accidente La policía local viguesa registró 186 casos en 2003 y resolvió 88 en menos de 24 horas
27 feb 2004 . Actualizado a las 06:00 h.Un vecino de la calle Gran Vía, Manuel Ángel D.L.C.G., de 27 años, salió a trabajar el pasado lunes a las seis y media de la mañana y se encontró con la desagradable sorpresa de que, durante al noche, otro conductor le había abollado el maletero trasero de su Citroén Xsara. Lejos de dejar una nota de aviso, el infractor se dio a la fuga. Como prueba del delito sólo quedaban unos restos de color rojo. La Unidad de Atestados de 092, compuesta de 30 agentes, un sargento y un cabo, inició la investigación en su laboratorio, donde dispone de mesas de diseño para reconstruir accidentes y un ordenador con planos de toda la ciudad. Los policías reconocieron las piezas como procedentes de la defensa de un Renault Megane de color rojo. Los restos se habían desprendido de la parte frontal del lateral derecho del vehículo. Mientras, el afectado consiguió encontrar a un testigo que presenció el accidente entre la una y las dos de la madrugada. Recordaba vágamente algunos números y letras de la matrícula. Con estos datos, la policía localizó a dos posibles sospechosos, uno de ellos vecino de Mos. La policía de este municipio y de O Porriño estrecharon el cerco. Todo apuntaba a que el vehículo estaba a reparar en un taller de la carretera de O Porriño a Gondomar, en un ramal hacia Tui. Al tercer día, los agentes de Atestados de Vigo llegaron al lugar tras recorrer cien metros por un camino de tierra sin salida. Y, efectivamente, allí encontraron al Renault Megane rojo, que presentaba daños en la parte frontal derecha. Los policías del 092 telefonearon al conductor, S.A.C., de 35 años, y éste admitió su implicación. En el 2003, 186 infractores se dieron a la fuga tras un accidente. La policía localizó a 88 conductores en menos de 24 horas y a otros 98 después. Los móviles de la fuga son variados: porque el vehículo no pasó la ITV o porque el conductor va bebido, carece de seguro o de permiso de conducir. Un mando de Atestados comenta que el éxito se debe a una ardua investigación «para cuadrar el puzzle». Pocos casos quedan sin resolver.