Uno de los capítulos más llamativos en el trabajo del Seprona es la recuperación de especies protegidas y la denuncia de su tenencia de forma ilícita. El pasado año, las aves volvieron a ocupar los primeros puestos del ranking de animales localizados en condiciones anómalas. Una especie de periquito (el melopsitacus) que está protegido por la legislación vigente, se llevó la palma. Hasta 57 ejemplares fueron recuperados por la Guardia Civil en los últimos doce meses, tras haber sido localizados heridos o desfallecidos. Lo mismo ocurrió con 30 diamantes mandarines (otra ave), 16 águilas ratoneras, 15 lechuzas comunes, 12 canarios o diez azores. Por infracciones al convenio CITES, que regula la protección de los animales para su tenencia por parte de personas a título particular, la cautividad de 17 gorriones convirtieron a esta especie en la preferida de los furtivos. Pero entre las curiosidades detectadas por los efectivos del Seprona figuran 6 cotorras, 3 tortugas bobas, 2 cotorras, 1 loro yaco y otro del Amazonas, una iguana terrestre, varias tortugas concha y hasta una serpiente pitón. En total, 52 animales fueron objeto de intervenciones de la Guardia Civil. Entre las artes de caza y pesca ilegales que fueron localizadas el pasado año figuran escopetas, cepos y hasta una carabina de aire comprimido.