El dueño del pub de Arcade va a la cárcel por supuesto incendio y estafa

E. V. Pita VIGO

VIGO

M. MORALEJO

El fiscal acusa al reo de contratar al difunto para quemar su local con riesgo para los vecinos La Guardia Civil volvió a interrogar al amigo que vio por última vez a la víctima

30 ene 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

El juez de Instrucción número 1 de Redondela ordenó el ingreso en la prisión de A Lama de J.M.R., Román, dueño del pub de Arcade y ex agente de seguros, por la supuesta provocación de un incendio con riesgo para la vida de las personas y una presunta estafa a una aseguradora. El detenido no alegó nada en su defensa pero tampoco reconoció los hechos. Se limitó a declarar ante el juez que «no recordaba nada». Fuentes jurídicas confían en probar que Román prometió el pago de una importante cantidad de dinero _el 25 % de una prima de 56.000 euros_ a su cliente Marcos Blanco Puentes para prender fuego a su local y así cobrar el seguro. Pero el encargado de hacer el trabajo sucio provocó un incendio tan devastador, quizás por impericia, que no pudo escapar y murió abrasado dentro. El juez descarta que la víctima mortal del incendio hubiese sido asesinada como denuncia la familia. La Guardia Civil de Vigo, que investigó durante un mes y medio un caso aparentemente irresoluble, volvió a interrogar el jueves a un amigo del difunto, conocido como Fo. El conocido trasladó en su moto a Marcos a su casa media hora antes del cierre del local. Varios indicios apuntan a que puede haber más implicados en el caso y que, tras la declaración del acusado, podrían ser detenidos en breve. Queda por esclarecer cómo entró Marcos en el local y dónde obtuvo el combustible. Efecto chimenea El fiscal considera que el incendio representó un grave riesgo para la veintena de vecinos que residían en los cuatro pisos del inmueble. Cuando el joven contratado vertió 15 litros de gasolina _o un derivado altamente inflamable_ dentro del local ignoraba que la acumulación de vapores iba a provocar un gran estallido. El reventón le alcanzó cuando salía por la puerta, a la vez que respiraba una gran humareda tóxica. El ruido de la explosión despertó a los ocupantes del edificio, quienes dormían a las seis y media de la madrugada. El fuego se propagó hacia un vehículo estacionado en la puerta del local y, al arder los neumáticos, levantó una nube de humo negro que ascendió por el edificio mediante el denominado efecto chimenea. Los vecinos de la calle Illas Salvedosas se vieron atrapados en una densa humareda, que impedía huir por las escaleras. Los bomberos de Vigo accedieron hasta el ático para rescatar a una familia que se había refugiado allí. Otros habitantes escaparon por las ventanas. Además, la onda expansiva provocó daños en una tienda de regalos y un videoclub. Varios seis vecinos fueron atendidos al inhalar gases tóxicos. La tragedia pudo ser mayor si se hubiesen cumplido los planes de los pirómanos. Sin explosión, el fuego se hubiese propagado sigilosamente a todo el edificio mientras los vecinos dormían confiados. Cobrar la prima El delito del artículo 351 del Código Penal contempla un castigo de diez a veinte años de cárcel para quienes provoquen un incendio que comporte riesgo para la vida o integridad física de las personas. Unos seis afectados se personarán en la causa para reclamar indemnizaciones por la limpieza de la fachada del inmueble, el interior de los pisos y los daños en las cristaleras de varios negocios. El fiscal también acusa a Román de una presunta estafa a una aseguradora. El imputado había abierto el pub Luzem en abril pero no lo aseguró hasta trece días antes del siniestro, que tuvo lugar el 18 de diciembre. Supuestamente, el inculpado, un ex agente comercial de una aseguradora de Vigo durante varios años, acudió a una firma de Cangas para contratar una póliza con una prima de 54.000 euros, dinero que iba a cobrar tras el accidente. Todo apunta a que el detenido, natural de Meira-Moaña y vecino de Vigo, tenía problemas de dinero. Algunos vecinos afirman que debía tres meses de alquiler del local.