Aldán honra a San Sebastián

J. Santos CANGAS

VIGO

Reportaje | La tradición de damas y galanes Existe constancia escrita de que se bailaba antes de 1678 y hay documentación que demuestra que en Darbo se hablaba también de esta danza en 1766

20 ene 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

La parroquia canguesa de Aldán honró ayer a San Sebastián bailando una antigua danza cuyo origen se desconoce. Cinco damas, diez galanes y un guía interpretaron este baile ceremonial ante San Sebastián, la Cruz y el Carmen y, por la tarde, desligado ya de su connotación religiosa, en el «Torreiro» y en la alameda. Ellas vestían enaguas con puntillas, blusa, mandil y mantón. Sobre sus cabezas soportaban un enorme sombrero de flores artificiales del que colgaban trece lazos, cada uno de un color. Ellos llevaban traje y una banda con los colores del santo. Los danzantes empezaron a ensayar hace un par de semanas, el tiempo mínimo necesario para que se acoplasen los dos nuevos, la dama Tania Mundín Bacelar y el galán Antonio Budiño Menduiña, ambos ofrecidos al santo. Anteayer se celebró el ensayo final y después, la tradicional cena de la víspera, a la que invita el mayordomo. Ayer, tras el último baile, la Asociación Cultural San Sebastián invitó a su vez a una merienda a los danzantes, a los músicos y a las empresas colaboradoras. No hay datos ciertos sobre el origen de esta danza, de la de Hío o de la de Darbo, similares las tres. Antiguamente se celebraban bailes muy parecidos en Lavadores, Candeán y Castrelos, en la margen sur de la ría. Identidad La música de Aldán e Hío es casi idéntica. Cesáreo Coya toca la gaita en Aldán desde hace más de diez años y baila en Hío cumpliendo una promesa. Dice que la diferencia entre ambas danzas estriba en que en Aldán se hacen dos movimientos que no se bailan en Hío, que corresponden al llamado caracol, ya que las damas pasan en zig zag por las filas de los galanes. A Coya lo acompaña a la caja Mino Gestido. Grabación Milladoiro grabó una versión de esta música con el nombre de Danza do Hío. El Cancioneiro de Castro Sampedro recoge una partitura con el nombre de Danza de damas e galáns. Una estudiante de la comarca realizó un estudio sobre las tres danzas. En Aldán hay datos de que ya se bailaba hace 326 años, en 1678. Existe documentación que demuestra que en Darbo ya se hablaba de la danza en 1766. Respecto a la de Hío, que los vecinos afirman que es anterior a las otras dos, en 1731 se pagaron 0,64 libras a los 16 danzantes y 0,12 al gaitero. Se asocia su origen a rituales paganos, posiblemente relacionados con las cosechas, absorbidos por la Iglesia. Se apunta también la posibilidad de que fuese una imitación de los bailes de la nobleza por parte del pueblo. Enfermedad Las danzas de Aldán e Hío están relacionadas con la enfermedad. La segunda se recuperó después de la Guerra Civil, tras una larga temporada olvidada, al solicitarlo dos familias castigadas con la lepra. Aún hoy en día, los danzantes son vecinos de las respectivas parroquias que se ofrecieron o fueron ofrecidos al santo.