PERISCOPIO | O |
10 ene 2004 . Actualizado a las 06:00 h.Sepan ustedes que esta norma dará mucho que hablar a poco que una moción de censura no se encargue de poner de nuevo patas arriba el consistorio. Lo digo porque los primeros «fichajes» que se barruntan por la planta noble (la de alcaldía) son personajes que, sin duda, soprenderán. Sepan que la Ley de marras permite el nombramiento de concejales externos, no incluidos en las listas electorales, al estilo de lo que ocurre en los gobiernos autonómicos o en el Ejecutivo central. Orza, por ejemplo, ha sido siempre un ejemplo de eficacia externa en este sentido, al menos a juicio de Manuel Fraga, que sigue confiando plenamente en el histórico hombre de las cuentas en Galicia. Pues a los ya conocidos rumores sobre los presumibles fichajes de Rafael Llano de la Concha, conocido hombre de UCD en Vigo, luego del CDS (ahora mucho más próximo al PP) y que actualmente trabaja en la Diputación; y de Martínez Herrera, histórico concejal del PP y ex diputado provincial, con veteranísima experiencia en las lides municipales, se une ahora un tercer candidato. Suena, y cada vez con más fuerza, el nombre de Adolfo Neira. El que fuera gerente de la Mancomunidades de Municipios de Vigo podría incorporarse al equipo de Corina Porro también por la vía de las Grandes Ciudades. No puedo decir yo que las cosas vayan a suceder como se digo, pero si lo digo, es porque ahora, y hoy por hoy, ese es el ruido que bulle entre las aguas del sagrado Concello. Así que dicho está. Cambiando de tercio, los nacionalistas siguen pensándose, porque parece que todavía no está claro, lo más conveniente para el Congreso en Pontevedra. Hay gente que quiere a Castrillo, en parte por alejarlo del Ayuntamiento, pero otros no quieren ni oir hablar del tema. Veremos...