Reportaje | Hazañas bélicas Vigo y sus alrededores sufrieron a lo largo de su historia diferentes acciones de guerra protagonizadas por ejercitos de Gran Bretaña, Portugal o Francia
23 dic 2003 . Actualizado a las 06:00 h.La estratégica situación geográfica de la ría de Vigo ha marcado su devenir histórico tanto desde un punto de vista positivo, representado por la explotación de los recursos marítimos, como desde el negativo, centrado en los diferentes conflictos armados que tuvieron eco en la zona. En la edad antigua, toda Galicia fue romanizada entre el año 138 a.C. y el 19 a.C. A partir del siglo V, el país recibe las diferentes oleadas germánicas. En ambos casos, son movimientos expansivos que pretenden consolidar una administración. Los conflictos políticos y, consecuentemente, las guerras que generan, primero entre reinos y después entre Estados, comienzan a afectar directamente a Vigo a finales del siglo XIV. Las luchas dinásticas por el reino castellano entre Pedro I y Enrique de Trastámara provoca la ocupación de una gran parte de Galicia por parte de las tropas inglesas del Duque de Lancaster. En 1388, al mando del mariscal Thomas Moriaux, los ingleses se apoderan de la pequeña villa de Vigo. Eso sí, sin grandes deseos de defenderse por parte de los olívicos. El insistente Drake Con el descubrimiento de América, el Atlántico cobra una importancia vital en la economía de los Estados europeos. En 1585, Drake intenta por primera vez tomar Vigo, pero es rechazado por las tropas que dirige el gobernador de Baiona, Pedro Bermúdez. Cuatro años más tarde, el marino inglés vuelve a la ría viguesa. Este ataque se enmarca en la lucha sucesoria al trono de Portugal. En junio de 1589, Drake vuelve con una gran flota y 12.000 infantes, que desembarcan en Teis y logran entrar en la villa. Sin resistencia, la localidad es arrasada durante tres días, tiempo que tarda el señor de Salvaterra en traer refuerzos y expulsar a los ingleses. Este conflicto provocó una gran crisis económica en Vigo al cortarse el comercio marítimo en la ría. La entrada del siglo XVII conlleva un cambio de atacantes. Ahora, los ingleses descansarán una temporada para dejar paso a los piratas argelinos y al conflicto por la independencia definitiva de Portugal. En 1617, una flotilla de barcos argelinos atacan la villa de Vigo pero son rechazados en el puerto de A Laxe. Entonces, dirigen sus energías contra la banda norte de la ría, provocando grandes estragos en Domaio y en Cangas. En Bouzas, también fueron rechazados. Los piratas argelinos, al igual que habían hecho los normandos siglos atrás o los holandeses, empleaban las islas Cíes como lugar de aprovisionamiento y aguada. Inmersos en otra guerra A partir de 1640 comienza la guerra de independencia de Portugal que debido a la gran proximidad afectará de múltiples formas a Vigo y su entorno. No obstante, el ruido de las armas no se oye hasta noviembre de 1665. Las tropas portuguesas saquean las parroquias actuales que rodean al casco urbano vigués pero inexplicablemente no atacan el recinto amurallado. Durante varios días acampan en la zona y luego, una vez saqueados bienes y ganados, se dirigen hacia el Baixo Miño. Desde finales del siglo XVI, Vigo presenta unas defensas amuralladas que nunca tuvieron la suficiente fortaleza como para frenar ataques. Sin embargo, los portugueses ni tan siquiera las pusieron a prueba. Nuevamente el inglés se hace protagonista de las guerras que afectan a Vigo en el siglo XVIII. En plena guerra de Sucesión, se produce la batalla de Rande, en el mes de octubre de 1702. En esta ocasión, los daños a la villa viguesa son mínimos ya que el interés de los atacantes se centraba en el apresamiento de los tesoros que transportaba la flota franco-española. No obstante, fuerzas holandesas, aliadas de los británicos en este conflicto, desembarcaron en Teis para apoyar a sus barcos en el ataque la flota fondeada tras el estrecho de Rande. En 1719, nuevamente los ingleses la toman con Vigo. El 10 de octubre, 4.000 soldados británicos desembarcan en la playa de Samil para avanzar sobre las defensas de la villa. El 18 de octubre, Vigo se rinde al general Cobbam. Sólo el castillo del Castro resistió tres días más. Finalmente, ante la debilidad de las defensas y la amenaza inglesa de arrasar todo a su paso, los defensores deponen las armas. Las tropas británicas se mantiene en Galicia, llegando a amenazar a Santiago, hasta principios del mes de noviembre. En la década de los años cuarenta, se producen varios ataques por parte de buques británicos contra la localidad aunque en nigún caso con la violencia de 1719. Como ejemplo, el 26 de enero de 1743, un navío inglés bombardeó Vigo durante ocho horas seguidas. La Reconquista Y llega el siglo XIX y quien era aliado se convierte en invasor. Las tropas napoleónicas ocupan la villa el 31 de enero de 1809, una situación que se mantiene hasta el 28 de marzo del mismo año. Los hechos de aquella jornada quedaron en la tradición viguesa como la Reconquista. En 1823 ocurrió un hecho insólito por las relaciones pasadas entre sus protagonistas. Vigo se posicionó con el liberalismo en 1820 por lo que cuando se produjo la reacción absolutista fue una de las ciudades que tuvo que ser sometida por las armas. Lo curioso del caso es que fue el general Morillo, el mismo que había expulsado a los francés en 1809, quien ahora toma militarmente la ciudad, apoyado por tropas francesas, conocidas como los Cien mil hijos de san Luis. Con este episodio concluyen los conflictos bélicos protagonizados por tropas extranjeras en Vigo, aunque no el peligro. Cuando estalló la guerra de Cuba, los norteamericanos llegaron a planear un ataque contra España y eligieron la ciudad viguesa para dejar su tarjeta de visita. Sin embargo, el temido ataque nunca llegó a producirse.