¡Que se besen!

| ANÍBAL BARBÓN |

VIGO

EL PERISCOPIO

15 dic 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

Los últimos plenos del Ayuntamiento fueron de todo menos celebraciones. La tensión caracterizó las sesiones de la corporación viguesa, que déjenme decirlo de paso no destacan por el nivel cultural y grado de convivencia de algunos de los integrantes de su inquieto público. En la investidura del pasado sábado los coros los puso el Bloque, que siguiendo un guión previsto comenzaron a zurrarle al PP al segundo siguiente de la votación que colocaba a Corina Porro al frente del consistorio. Los nacionalistas se ven obligados a convencer a toda la ciudadanía y parte de Galicia de que ellos no tienen nada que ver en el ascenso de los populares. Que vamos, que entre la retirada de su confianza al PSOE y la ascensión del PP no hay ninguna relación, dicen. Pero volviendo a lo de los plenos, una de los cánticos que más daño hizo a los seguidores del BNG fue el ¡que se besen! ¡que se besen! que el público más bien socialista gritaba en la sesión en la que Pérez Mariño perdió la confianza de la mayoría de la corporación para escenificar la coincidencia de estrategias y fines de los populares y nacionalistas. Pues según parece el beso que pedían los seguidores del ex alcalde independiente no tardó en llegar. Fue ayer temprano en la antesala de la alcaldía, donde la alcaldesa demostró su buena disposición a hablar con toda la oposición y a llevarse lo mejor posible. Pero no tanto como parece. Como siempre todo depende del punto de vista desde donde se mire.