?no de cada tres vigueses cree que los acontecimientos vividos en el Ayuntamiento, con la ruptura del pacto, el gobierno en minoría, la amenaza de la moción de censura y la posterior cuestión de confianza, están repercutiendo en la marcha de la propia ciudad. Según la encuesta de Sondaxe, el 65% de los ciudadanos cree que la crisis afecta muy negativamente a Vigo y otro 29,4% creen que lo hace negativamente. El porcentaje de personas que teme las repercusiones es, por lo tanto, abrumador: un 94,4%. Sólo un 1,5% de los vigueses opinan que las trifulcas municipales afectan positivamente o muy positivamente a la ciudad, mientras que un 2,7% consideran que no produce ningún efecto. La lectura, por sexo o grupos de edad, apenas ofrece variaciones destacadas. Sí llama la atención que los más criticos con la crisis y los efectos que puede tener en la ciudad son las personas mayores. Así, más de un 78% de los vigueses que tienen entre 55 y 64 años, creen que la situación afecta muy negativamente, junto a un 16,5% que consideran que lo hace negativamente. Entre los jóvenes, el porcentaje de críticos varía sensiblemente: sólo un 59% de los encuestados de entre 18 y 24 años ven la repercusión como muy negativa, diecinueve puntos por debajo que el grupo de edad citado anteriormente. En cuanto al sexo, apenas sí se reflejan diferencias en los resultados del trabajo efectuado por Sondaxe para este periódico. El pesimismo es algo mayor entre las mujeres, pero muy ligeramente. Sin duda, la prolongación en el tiempo de los acontecimientos que enfrentaron a PSOE y BNG, y que han desembocado en el cese del alcalde Ventura Pérez Mariño, ahondan en la mala imagen que persigue desde hace años a la clase política de Vigo y acrecienta el sentimiento de que los problemas del Concello se traducen a la postre en problemas para la ciudad. Los poblemas del pacto de gobierno se arrastraban desde su conformación, en junio, pero todo se agravó el 16 de octubre.