Un macrocontrato de Brasil para comprar 446 pesqueros abre expectativas en el naval
VIGO
La necesidad del sector pesquero de Brasil de adquirir o reformar 446 buques de pesca, ha levantado expectativas en los astilleros de la Ría, ya que el Gobierno de Lula da Silva ha mostrado cierto interés en los diseños y modelos fabricados en las empresas navales viguesas. Mediante un decreto presidencial, el primer mandatario brasileño Luis Inácio Lula da Silva, creó finalmente el Programa Nacional de Financiamiento, Ampliación y Modernización de la Flota Pesquera Nacional, denominado Proflota Pesqueira. La medida, dada a conocer el pasado jueves 27 de noviembre, comprende dos modalidades de financiación: Una para la construcción de buques de gran porte y otra para la modernización de la flota ya existente. El apoyo a la construcción de barcos busca ampliar la capacidad de la flota nacional para explotar aquellas especies cuyas reservas permitan un aumento de la pesca tanto en la Zona Económica Exclusiva (ZEE) nacional como en aguas internacionales. Por otra parte, se plantea también la necesidad de modernizar las embarcaciones que operan la región costera y en la zona continental del país, con el fin de aumentar la eficiencia económica y el uso sustentable de los recursos pesqueros en esas áreas. Los principales objetivos del plan rubricado por Lula son: La construcción de 130 embarcaciones destinadas a la pesca oceánica. La conversión de 240 naves que actúan sobre recursos costeros en situación de sobrepesca o sobre recursos que están amenazados de agotamiento. De estos barcos, 70 serán destinados a la pesca oceánica y los restantes se abocarán a explotar pesquerías en expansión. La construcción de unas 76 naves de mediano y gran porte, para renovar la flota dedicada a la captura de piramutaba y pargo en el litoral costero de las regiones norte y nordeste. El plan Proflota Pesquera será financiado con recursos del Fondo de Marina Mercante (FMM) y con partidas pertenecientes a los Fondos Constitucionales de Financiamiento del Nordeste y del Norte. Según los datos ofrecidos por el ministro de Pesca de Brasil cuando participó en la conferencia de ministros de Pesca el pasado mes de septiembre en Vigo, el Gobierno brasileño tiene la intención de gastarse cerca de 500 millones de dólares en este proyecto.