GRAN VÍA
29 nov 2003 . Actualizado a las 06:00 h.Dos agentes de día libre circulaban en su turismo detrás de un camión que transportaba el decorado de la gala anual de la policía local, a la que habían asistido. En la calle Mantelas, la comitiva se detuvo en el semáforo con Gran Vía. El funcionario que conducía observó un movimiento «raro» de un hombre vestido con sudadera hacia una señora que llevaba una cartera de mano. Ésta pidió auxilio mientras el delincuente echaba a correr. El conductor reaccionó instintivamente, abrió la puerta del coche, cruzó la calle y capturó a pelo al ratero con un abrazo de bienvenida. Tras aprisionarlo entre sus brazos, lo izó, lo desequilibró y lo redujo en el suelo. El delincuente se revolvió para desembarazarse del molesto ciudadano. El policía de paisano, que carecía de esposas y arma, se vio obligado a hacerle la técnica Nelson, usada en la lucha greco-romana. Cuanta más fuerza ejercía el tironero, más se dañaba a sí mismo. En el cacheo, el policía halló una cartera de mano con 60 euros, el único dinero de la víctima para llegar a fin de mes.