La Mirilla
21 nov 2003 . Actualizado a las 06:00 h.De esta guisa anda Miguel Ángel Rodríguez, mi subdelegado favorito, desde las seis de la mañana de ayer (madrugador, como debe de ser). La culpa, ya se lo imaginan, es de Hugo, un precioso bebé que pesó algo más de tres kilos y que tiene unos pulmones la mar de fuertes. Julia, la feliz mamá, se recupera de la operación de cesárea a la que fue sometida. Ya sabeis (bueno, aún no, pero vais a saberlo), ahora empieza la alegría de los pañales, las noches en vela (alguna caerá), los temidos gases... Y lo malo es que las cigüeñas son tan puñeteras que nunca dejan libro de instrucciones. Mejor, porque viviendo de París estarían en francés y ni siquiera lo entenderíamos. Lo dicho (por lo menos entre líneas), ¡enhorabuena! Un plato de uvas y un trozo de queso (faltaba el pan para lo del beso) para recibir a los visitantes. Han pasado trece años desde que Isaac Pérez Vicente colgó por primera vez su obra en la galería Adhoc. El trabajo que estrenó ayer en la misma sala evidencia la madurez alcanzada, aunque se mantiene fiel a un lenguaje propio. La firma de Isaac figura en las prinxiaples colecciones públicas gallegas, desde el Centro de Arte Contemporáneo hasta la Fundación Fenosa. Hasta el próxmo 15 de enero podemos acercarnos al 71 de García Barbón para contemplarla. Otra muestra, ya fija por estas fechas, es la que monta un grupo de trabajadores del hospital del Meixoeiro (médicos, celadores, administrativos, personal de cocina...) y que ya va por la quinta edición. Habrá fotografía, escultura y, sobre todo, pintura. 33 obras en total de los más variados estilos. Como cada año, habrá un padrino (esta vez madrina), que se encargará de abrir la muestra. La elegida es Carmen Kruckenberg. Pero habrá que esperar hasta el martes para levantar el telón. Ya que la cosa va de felicitaciones, una para el Instituto Ferial de Vigo, al que la Federación de Empersrios de Hostelería acaba de premiar por su labor a favor de la promoción del turismo. La entrega del galardón se hará el lunes, coincidiendo con la apertura del III Congreso Provincial de Hostelería. Y, como no, tratandose del sector en cuestión, no puede faltar una papatoria. Será en el restaurante Botón de ancla y habrá 300 invitados. Pues sí que van a necesitar kilos y kilos de camarón y percebe. Buen provecho. Eso es lo que piensa Pérez Varela. Todos querían ver de cerca (y muchos tocar) la corbata que lucía. Muchas risas, pero mucha envidia. Y es que no todos se atreven con la moda.