Análisis | El futuro de los astilleros La industria naval viguesa abarata los costes de producción reduciendo la plantilla fija y subcontratando fuera hasta el 80% del proceso de fabricación de un buque
10 nov 2003 . Actualizado a las 06:00 h.Los empresarios del naval lo tiene claro. La supervivencia del sector pasa inexorablemente por la externalización o subcontratación de cuantas más fases del proceso productivo, mejor. ¿Los motivos? Son varios, pero se resumen todos en unos. Luchar contra la competencia feroz que acecha desde cualquier lugar del mundo, y en especial desde Extremo Oriente. Los avances tecnológicos han hecho posible que cualquier astillero pueda construir buques de idénticas prestaciones, de modo que la única diferencia radica en el precio final. Aquel que consiga reducir costes de producción y vender más barato será el que se lleve el contrato. Los constructores navales de la ría de Vigo han llegado a la conclusión de que, para abaratar el producto sólo hay un camino, reducir plantilla y subcontratar. A los sindicatos no les ha quedado más remedio que ir aceptando las sucesivas reducciones de personal de los astilleros vigueses. A cambio reclaman a los empresarios que las bajas sean cubiertas con jóvenes, pero su propuesta no ha tenido éxito alguno. El planteamiento de los empresarios y de la Administración es reducir al mínimo las plantillas con la pretensión de conseguir «astilleros de síntesis», que cuenten con un número mínimo de trabajadores propios y subcontraten la mayor parte de la actividad con empresas auxiliares. Se da el caso de que Barreras, con una plantilla por debajo de los 300 trabajadores, llega a tener en actividad a 2.000 personas. En una interpelación al Parlamento gallego, el BNG denunció el elevado número de horas subcontratadas por el astillero, que fue el 76% del total de las aplicadas en la factoría viguesa en 2002. Barreras contaba con 384 trabajadores en la última etapa, cuando pertenecía al INI (Instituto Nacional de Industria). La plantilla se fue reduciendo en los últimos cinco años hasta los 330 actuales, después de prejubilar a los trabajadores que nacieron hasta 1954. En la última solicitud de reducción de plantilla, el astillero solicitó rebajarla en 204 trabajadores, comprendiendo hasta los nacidos en 1951, con lo que se quedaría con 130 personas. En el caso de Vulcano, los sucesivos planes también fueron menguando considerablemente la plantilla que, tras la solicitud presentada, quedaría reducida a 87. Este astillero prejubiló en el pasado marzo a 58 trabajadores, que correspondían a los planes de reconversión del año 2000. Ahora tiene pendiente de dar la baja a los que quedan pendientes de esos planes, y que serán 31 en junio y 22 en diciembre, con lo que la plantilla quedaría establecida en 137 personas al terminar 2003. Freire también sigue aplicando los planes de reconversión que le llevaron a quedarse con 110 trabajadores. Con el plan la plantilla se reduciría en otros 60 más. A principios de los 70, el naval generaba en Vigo 5.000 empleos directos. Hoy superan el millar, pero con el plan de prejubilaciones caerá a casi la mitad, mientras los cuadros de personal de contratas sigue creciendo, hasta tal punto que, en el 2006, el 80% de un buque se construirá fuera del astillero.