El pasado 29 de septiembre el entonces gobierno PSOE-BNG aprobó una subida de impuestos municipales para el 2004 del 3,1%, lo mismo que el IPC. El titular de Hacienda, de aquella Miguel Barros, intentó colar un aumento del 12,5% para la basura anticipándose a la inminente subida del canon que paga el Concello a Sogama por recoger y destruir los residuos del municipio. La iniciativa fue vetada por los nacionalistas, que pidieron que se estudiara con calma y se investigara si tal aumento era procedente. Al coro de críticas se unió la oposición popular, cuya portavoz recordó que el PP pretendía eliminar el recibo de la basura compensando la disminución de ingresos con una mejor gestión de los demás y la reducción de las bolsas de fraude. La incógnita sobre el aumento de este recibo concluirá el próximo jueves. Ese día se celebrará un pleno extraordinario a la una del mediodía destinada exclusivamente a la aprobación del nuevo importe. La propuesta que se somete a discusión pretende elevar el recibo un 8,77%, que sumado al 3,1% aprobado inicialmente en septiembre da un total del 12,87%. Decisión urgente La discusión se convoca en plena crisis porque no puede retrasarse más. El acuerdo, como en el resto de las tasas e impuestos, debe ser firme a finales de año para que pueda entrar en vigor en enero del 2004. Como las subidas de impuestos precisan de mayoría absoluta la única posibilidad para el gobierno de Pérez Mariño es que el Bloque reconsidere su negativa a aprobarla o que el PP abandone su oposición. De no ser así Sogama percibiría la subida de 33 a 44 pesetas la tonelada que le abonará el Concello, pero parte del dinero provendría de otras partidas. Sería un duro golpe a la estabilidad económica municipal ya que los sucesivos gobiernos no han conseguido ingresar por el recibo de la basura lo suficiente para hacer frente a los gastos de su recogida, tratamiento y elaboración. Pese a la oferta de una nueva negociación del pacto de la que se informa en esta página, es muy probable que el pleno del lunes suponga un nuevo peldaño en la crisis entre socialistas y nacionalistas.