El último vuelo del sargento «Ludwig»

E. V. Pita VIGO

VIGO

GUSTAVO RIVAS

Un avión Hércules aterrizó en la pista de Peinador con el cadáver del zapador de la Brilat fallecido en Irak Una formación militar trasladó a hombros el ataúd ante la familia y los altos mandos

29 oct 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

A las diez en punto, el avión Hércules C-130 de cuatro hélices de la Fuerza Aérea asomó por la pista del aeropuerto de Peinador. El comandante González, de la Escuela Militar de Zaragoza, aterrizaba tras nueve horas de vuelo desde la capital siria de Damasco. A la ida, la tripulación realizó una escala en Kuwait, para solucionar una avería. El Hércules continuó a Bagdad, donde permaneció cuatro horas para recoger el cadáver del sargento Luis Puga Gándara, Ludwig, de manos de unos compañeros conmocionados por el suceso. Con el ataúd a bordo, el comandante González partió de Bagdad a las 10.30, hora local, y realizó una escala técnica en Damasco antes de poner rumbo a Vigo. En la pista, bajo una gélida temperatura, aguardaban altos mandos del Ejército. En la sala de espera, permanecían los familiares de Ludwig, el vigués de 29 años nacido en Alemania que falleció en Irak por el disparo fortuito de un compañero que limpiaba su fusil. «¿Por qué estaba cargada el arma?», dijo su padre hace unos días. Una formación de ocho soldados, escoltada por dos militares con uniforme del desierto, bajó en hombros el ataúd cubierto con la bandera española. La escena era presenciada por los padres y las hermanas de Ludwig. El alcalde de Vigo, Pérez Mariño, entre lágrimas, consolaba a la madre. Les acompañaban el teniente general jefe del mando regional del Noroeste, Manuel Ignacio Oliver, el comandante de Acción Rápida, Pedro Helguera, el jefe de Estado Mayor de la Región, Francisco Ramos, el Delegado del Gobierno de Galicia, Arsenio Fernández de Mesa y el subdelegado de Pontevedra, Millán Mon.