Una pareja de ciudadanos del Este de Europa logró escapar el lunes por la tarde del cerco policial en un edificio de apartamentos en la Gran Vía. La pareja está formada por un hombre, presumiblemente albano kosovar, que cojea y lleva en ocasiones muleta y por una chica de pelo rubio muy largo que afirmaba proceder de Rusia. Ambos se encuentran clandestinamente en España y las fuerzas de seguridad investigan su relación con otros grupos albano kosovares a los que les han imputado la comisión de diversos delitos en Vigo y comarca. La pareja llevaba un año viviendo en un edificio de a Gran Vía y durante todo ese tiepo hicieron gala de un trato correctísimo con el numeroso vecindario y con los establecimientos de la zona que frecuentaban con asiduidad. Larga investigación La Policía llevaba dos meses investigándoles de cerca. Durante ese tiempo había rondado varias veces el edificio sin llegar a practicar ninguna detención. El contrato de arrendamiento del apartamento finalizaba el próximo día 14 pero el pasado lunes se precipitaron los hechos. Sobre las cuatro de la tarde la pareja se hallaba en las inmediaciones de la vivienda. Policías de paisano llegaron al inmueble sobre las cuatro y media pero ya era tarde y habían abandonado el lugar. El despliegue policial fue notorio y además de los agentes camuflados llegó un coche patrulla. La Policía científica entró en el apartamento y recogió numerosas muestras y huellas en la vivienda que ocupaba la pareja. Estas personas se reunían con un grupo de ciudadanos del Este que iban vestidos de sport a la última moda y cada vez que pagaban en un local dejaban ver en la cartera un gran fajo de billetes. Conexión El operativo policial se montó el día 6 apenas una semana después de que fueran detenidos tres miembros de una banda organizada albano kosovar que había perpetrado sendos robos en polígonos industriales de O Porriño y Tui, cinco golpes en Carballiño y otro en Vigo. La base de operaciones era un chalé de Nigrán y los agentes rastrearon el monte con detectores de metal hasta encontrar el zulo donde guardaban el botín. En estas operaciones contra el crimen organizado la Policía de Vigo ha recibido apoyo de la Unidad de Delitos Especiales y Violentos de Madrid que investiga la conexión de los diferentes grupos de delincuentes del Este de Europa que operan en el territorio nacional. La policía señaló que este tipo de organizaciones se dedican a cometer robos en polígonos industriales por el método del butrón, es decir practicando un agujero en la pared desde una finca colindante. Los delincuentes buscan dinero pero si no lo hallan desvalijan los ordenadores y la maquinaria. A los detenidos en el último fin de semana de septiembre en un chalé de Nigrán la Policía les intervino varios vehículos de gran cilindrada, una pistola para producir un electroshock, mil euros, teléfonos móviles, varias herramientas y unas cuerdas de alpinista con ganchos en sus extremos que se utilizan para escalar por las paredes.