Reportaje | La propuesta de la CIG al Concello La diáspora llevó el nombre de la ciudad a todos los rincones del mundo. Ahora existe la posibilidad de recuperar esa monumental historia, aprovechando valioso material
23 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.?igo ha abierto en los últimos años museos que no le distinguen especialmente de otras ciudades y cuyo mantenimiento saldrá caro. Sin embargo, voces como la de la CIG promueven desde hace tiempo y sin demasiado éxito la creación de un museo plenamente justificado. Un museo que Vigo pide a gritos: el de la emigración. El nuevo plan general de urbanismo ha recogido el guante: propone ubicarlo en el inmueble de la Estación Marítima. Primero, porque la ciudad tiene una deuda con una parte muy importante de su historia; segundo, porque ese enclave portuario está infrautilizado y es, sin lugar a dudas, el lugar idóneo, ya que desde partieron generaciones y generaciones de emigrantes. Uso público El Concello se ha propuesto negociar con la Autoridad Portuaria. Ahora, la CIG-Migración elevará una propuesta de contenidos al concejal de Cultura, igual que hiciera con su antecesor sin éxito. Es el momento. La operación Abrir Vigo al mar sigue coja, le falta un espacio cultural como ideó el arquitecto Vázquez Consuegra. La estación pasaría a ser de disfrute ciudadano. La iniciativa del sindicato nace con el objetivo de levantar un museo emblemático de carácter gallego. Lois Pérez Leira alerta sobre «o interese da Xunta de facer o museo na Cidade da Cultura de Santiago, algo que deberían evitar as institucións de Vigo». La temática podría dividirse en tres: la emigración a América, la emigración a Europa y el exilio de las dos primeras repúblicas. El material de exposición lo conformarían fotografías de la salida y llegada de barcos, de personajes conocidos y anónimos, cartas, documentos, maletas, libros, archivos sonoros, visuales... Salas Existe la posibilidad de crear salas específicas: para el exilio, para los músicos, para los centros gallegos, las editoriales, las escuelas de la emigración, la academia gallega, los emprearios, los benefactores, las maquetas de barcos, los escritores... Sin salirnos de Vigo, se podría hablar de filántropos que impulsaron la ciudad, desde Ramón Nieto a Policarpo Sanz, pasando por García Barbón, Tomás Paredes, Fernández de la Rúa o Francisco de Soutomaior. También de los emigrantes que dieron los primeros pasos en la industrialización de la ciudad: el conservero Antonio Alonso, los ceramistas Álvarez, los metalúrgicos Antonio Sanjurjo y Manuel Salgado, el fundador de la compañía de Tranvías Martín Echegaray o el aserradero Manuel Salgado. Y no hay que olvidarse de ilustres viajeros, como Gómez Román o Jesús Alonso.