Reportaje | Homenaje al «Cabo Fradera» Los antiguos comandantes del barco volvieron ayer a navegar sobre el río Miño en un acontecimiento organizado para celebrar su cuarenta aniversario
23 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Quizás sea el único patrullero de la Armada que puede presumir de fiesta de cumpleaños. No sería de extrañar: tanto es el cariño que se le profesa al Cabo Fradera , que cinco de sus comandantes en los 40 años de historia acudieron ayer a Tui a celebrar por todo lo alto que el barco sigue navegando por el Miño, cuatro décadas después. «Es un barco único, que nos hace sentir especiales a todos los que trabajamos en él», confiesa el comandante Alfonso López Arias, que desde abril de 2002 se encarga de coordinar a la dotación de ocho personas, cuatro suboficiales y cuatro marineros, que a diario sale a vigilar el Tramo Internacional del Miño. Sólo este patrullero de la Armada navega sobre agua dulce: es el único que puede avanzar teniendo un calado de apenas un metro, el único desde el que se puede divisar con normalidad lo que hay en el fondo de las aguas. «Eso te asusta un poco , porque llegas acostumbrado a navegar en el mar, que tiene un gran calado», cuenta el comandante López. «Prácticamente nada de lo que aprendes en la Marina te sirve a la hora de navegar a bordo del Cabo Fradera, por ser de agua dulce», añade el actual comandante. Con sus 200 metros de eslora y sus 4,5 metros de manga, este patrullero sale cada día a vigilar el Tramo Internacional del Miño. Aunque lleva a bordo armamento ligero, como cetmes o ametralladoras, sus funciones se alejan de cinematográficas operaciones militares y caen en el normal, pero útil, servicio público. Vigilancia secular La dotación del Cabo Fradera vigila el cumplimiento de la normativa de caza y pesca en el Miño, retira los árboles y escombros que atrancan la corriente cuando y mantiene una estrecha colaboración con la Marina portuguesa a la hora de establecer turnos de vigilancia y velar por la seguridad de ciertos eventos, como el Descenso Internacional del Miño . La norma de referencia del Cabo Fradera sigue siendo el Tratado de Límites que España y Portugal firmaron en 1864 y que aún hoy sigue vigente. En virtud del acuerdo, los dos países se repartieron la soberanía del río y de las islas y sentaron las bases del funcionamiento del Miño. Es por este Tratado que el Cabo Fradera se convierte en uno de los habitantes más entrañables de Tui desde hace cuatro décadas. Por él pasaron varias generaciones de jóvenes tudenses, en los tiempos en los que aún era obligatorio el servicio militar. Y no debía de ser una mala experiencia navegar en este patrullero, porque varios de esos jóvenes, ya mayores ahora, realizan ofertas de compra para cuando el Cabo Fradera deje de navegar por el r¡o Miño. El cariño que los tudenses profesan hacia el que ya consideran «su patrullero» aparece personificado en Mingos Méndez, que desde su mesón A Lareira organizó la «fiesta de cumpleaños», que reunió en Tui a una nutrida representación de la Marina. Ayer volvieron a navegar en el Cabo Fradera sus cinco anteriores comandantes, y la dotación actual recibió una placa conmemorativa del 40 aniversario del barco.