Urbanismo sin látigo

La Voz

VIGO

Cuentos Municipales

23 ago 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

y Cachamuíña charlan en Queta Hilton, la cafetería del Concello, en tanto ojean la prensa. - A este nuevo Gobierno, como le midan los resultados por las declaraciones que sus miembros han hecho en los periódicos, se llevan la palma. Por lo que hablan, esto empieza a parecer Marbella. Solamente nos falta La Pantoja -dice Cachamuíña . - El que empezó muy prudentito y ahora está que se despepita es Failadrillos , el responsable del Urbanismo -asevera Martín Códax -. Aunque en ocasiones, podía estar mucho más favorecido, callado, haciendo votos de silencio, o diciendo generalidades, como hizo su gran jefe en campaña electoral -dice señalando a un periódico. Cachamuíña recoge el periódico, en cuyas páginas Failadrillos se explaya sobre la tesis de que entre derribar obras ilegales, y legalizar éstas, optarán siempre por legalizar. Claro que introduce hábilmente el concepto de indemnizar: si llegan a derribar, estarán obligados a pagar perjuicios a los vecinos afectados por la demolición. - Conclusión -dice Cachamuíña- , que una Corporación que parece tener como norte y guía el imperio de la ley, también se apunta a lo fácil, a lo que no crea problemas, y además mantiene incólume la imagen de un Gobierno comprensivo con los ciudadanos. O sea, como los de siempre, desde hace muchos años. Aquí no cambia nada, querido Martín Códax. - Para mí que a Failadrillos, antes de hacer esas declaraciones, le ha dado sus bendiciones Xavi el Duro , el anterior responsable de Urbanismo, que podrá decir ufano que otro vendrá que bueno le hará. Y más que bueno, a juzgar por las declaraciones complacientes de Failadrillos , le ha hecho santo. - Yo me imagino a la inmensa mayoría de los vigueses -replica Cachamuíña - esperando la llegada de este Gobierno con la convicción de que al fin se iba a actuar ejemplarmente en Urbanismo, y hay más seguidismo que si todos fueran del GIL, dicho sea con todos los respetos. - Lo más grave, es que Failadrillos da por hecho que uno de sus objetivos es que los vigueses perciban que la imagen del urbanismo cambia, que es otra. ¡Pero cómo con los mismos mimbres van a ser capaces de hacer otro cesto! -manifiesta Martín Códax -. Si continúan sin respetar las sentencias de los tribunales, que ordenan derribos, ¿quién puede ser tan ingenuo como para suponer que ha cambiado algo? - Lo que ocurre es que la tesis de Failadrillos es que, en general, lo que van a hacer no es favorecer a los propietarios, sino subsanar errores del ayuntamiento -dice Cachamuíña -. De lo que se deduce que ellos, a partir de ahora, como san tan listos, no se van a equivocar nunca, no dejarán herencias envenenadas. - Lo más grave de todo esto, querido Cachamuíña - es que éste no se ha enterado de que hay obras ilegales en Vigo que no son legalizables. Y si no pueden cumplir esa premisa, ¿van o no van a derribarlas? - Me temo, Martín Códax , que a tenor de lo que dicen, éstos lo más que derribarán serán maquetas de chocolate y azúcar.