Una villa dividida en cuatro

Álvaro Penas MOS

VIGO

Reportaje | Malestar en Mos por las obras de la A-9 Desde el Concello y una asociación de vecinos afectados apuntan que la construcción de la autopista entre Puxeiros y Tui está causando inundaciones de terrenos y graves desperfectos en viviendas

19 ago 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

La autovía A-52 a su paso por Mos divide desde hace años a esta villa pontevedresa en dos partes. En los próximos meses, la inauguración del tramo de la autopista A-9 entre Puxeiros y Tui que discurre por el municipio hará que esta separación territorial pase a ser por cuatro. De todas formas, ya ocurre así en cierta medida desde que comenzaron las obras, hace dos años y medio. Pero se podría decir que este problema es el menor de todos los que se han venido produciendo desde el inicio de su construcción. Desde entonces, los vecinos sufren, según fuentes municipales, desde expropiaciones de viviendas y terrenos para permitir el paso de la vía hasta inundaciones reiteradas, importantes desperfectos en las casas o deficiencias en el ya de por sí primitivo suministro de agua de la villa. En la parroquia de Atín, la sección de un monte en dos obliga a los jóvenes a recorrer cinco kilómetros para llegar al colegio, que tienen enfrente. La situación ha alcanzado en estos momentos tal dimensión que anoche, al cierre de esta edición, se celebraba en el Concello una reunión de la Comisión de Seguimiento de las obras, recuperada tras haber sido paralizada por el anterior Gobierno municipal, según la actual alcaldesa, María Jesús Escudero, e integrada por todos los grupos políticos de la corporación y una asociación de afectados, para «darle una solución a los múltiples problemas que acarrean las obras». Esta solución podría pasar, en palabras del presidente de la asociación, Carlos Sánchez, por llevar a cabo «una dura movilización vecinal, porque se nos acaba el tiempo», mientras cifra a los afectados en cerca de un millar entre los tres concellos (Mos, O Porriño y Tui) por los que discurre la autopista. Desde esta agrupación se han gestionado hasta el momento cerca de 400 denuncias. La mayor parte fueron denegadas, señalan sus integrantes. Sánchez acusa a Fomento, Audasa y Sacyr no sólo de no responsabilizarse de los supuestos daños causados, sino de «pasarse la pelota los unos a los otros». «Situación caótica» Para el portavoz de los afectados, «la situación es ahora caótica». Por su parte, el concejal socialista Gerardo Alonso sostiene que el problema deriva de que no se llegaron a actualizar nunca los primeros estudios informativos (de 1990) y que el proyecto de trazado del 2000 no fue sometido a alegaciones por parte del anterior Gobierno municipal. Para Alonso, Mos es el más afectado de los tres municipios, por ser el más montañoso y en el que se tuvieron que salvar mayores barreras naturales. El concejal apunta a que muchos de los problemas provienen de que el sistema de recogida de aguas pluviales de la autopista «no se ha realizado en su totalidad». Dos tuberías bajo la calzada canalizan el agua, pero la vierten sobre los montes y pequeños riachuelos de Mos, provocando inundaciones en terrenos y viviendas.