Compras y nostalgia en la Alameda

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La Feira do Libro Antigo permanecerá en la plaza de Compostela hasta el 10 de agosto Las primeras ediciones, ejemplares que más interés despiertan en el público vigués

06 ago 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

Ni incunables del siglo XVII ni colecciones de Pinocho de 1942. Los ejemplares que mayor interés han despertado en los amantes de los libros antiguos que desde el 24 de julio han visitado la Feira do Libro Antigo e de Ocasión, según Antonio Fernández Maira, coordinador de la Federación de Libreiros de Galicia, han sido las primeras ediciones de obras emblemáticas de la literatura española. Hasta el domingo 10 de agosto, responsables de quince librerías procedentes no sólo de Galicia, sino también de Madrid, Valladolid, León y Valencia ponen a la venta ejemplares de diferente valor histórico en la plaza de Compostela. En una feria que Fernández Maira ha calificado de «normal y dentro de las expectativas esperadas de afluencia de visitantes», las obras de autores de las generaciones del 98 y del 27 se hallan dentro de los ejemplares más demandados por el público. El coordinador de la Federación de Libreiros de Galicia aseguró que es en las últimas horas de la tarde cuando se produce un mayor movimiento de clientes, debido a las temperaturas veraniegas registradas en Vigo en los últimos días. El aficionado romántico Aunque no resulta fácil encontrar explicaciones convincentes a las preferencias mostradas por los compradores, el esfuerzo por completar colecciones privadas ya empezadas conforma uno de los motivos barajados por la organización de la feria como causa de la venta de un determinado tipo de obras en detrimento de otras. No obstante, el responsable de la librería Recuerdos, Luis Esquiró, asegura que en el ámbito del coleccionismo, además del interés por invertir, una poderosa razón que lleva a algunas personas a buscar unas obras concretas es la nostalgia y los sentimientos románticos. Así, considera que el «aficionado romántico» es el que intenta localizar con mayor ahínco ejemplares «de su época», desde álbumes de cromos antiguos hasta tebeos para niños. E incluso es el que, llegado el momento, está predispuesto a gastar más dinero en sus adquisiciones. Por el contrario, afirma que los coleccionistas que tratan de hacer una buena inversión, buscan una firma concreta en un cartel o en una pintura o un libro de alta calidad, pero «controlan mucho el dinero».