Crónica | Homenaje a Compay Segundo en el Verbum Los vigueses que conocieron al músico cubano recordaron su figura
31 jul 2003 . Actualizado a las 07:00 h.La organización del Festival Latino Para Vigo me voy celebró ayer en el Verbum un homenaje a Compay Segundo, que fue la estrella de la primera edición. El acto contó con escaso público, quizás porque se desarrolló a una hora rara para un tributo al artista cubano que hubiera requerido otro tipo de sesión, vespertina con mojitos y música al aire libre, por ejemplo. De todas formas, los allí congregados, con una mesa presidida por el concejal de Cultura, Santiago Domínguez, la ex concejala de Festas, Isaura Abelairas, y la cónsul de Cuba, María Sánchez, disfrutaron compartiendo su experiencia. Domínguez, que reconoció su admiración y lamentó no haber conocido personalmente al músico, auguró un largo futuro al festival y anunció que a partir de la próxima edición del mismo, habrá un día dedicado a Compay Segundo. Pero la que dejó correr el sentimiento fue Isaura Abelairas. Tocada con un sombrero como el que el cubano llevaba siempre puesto, relató su pasado relacionado con la isla caribeña. La ex edil contó que su abuela se quedó embrazada muy joven y emigró a Cuba desde Vigo. La madre de Isaura nunca llegó a conocer a su madre, aunque nunca perdieron ni el contacto ni la ilusión de reencontrarse. En 1990 Abelairas quiso llevar a Cuba a su madre pero le dió miedo. «Entonces se decidió que vendría mi abuela, pero al poco murió», contó emocionada, «y me fui yo a La Habana donde me encontré en mi casa». Años más tarde recibió una invitación para ir al Malecón. Allí estaba Compay, que le había traído una carta de su tía (amiga de una novieta del sonero) y allí, con una larga conversación, empezó una larga amistad fraguada en festas rachadas en casa de la concejala con cocido gallego de menú. Isaura, al final, se reveló como mitómana (guarda uno de los puros del músico en una caja), y confesó que él le metía mano por debajo de la mesa «y a mí me encantaba». Ya en un tono más serio, Abelairas le recordó como «un ser humano maravilloso y un gran trabajador que se murió muy joven porque a pesar de ser casi centenario, estaba lleno de vida». En el acto, en el que estaban también personajes importantes en la trayectoria de Compay como Javier Villar, su «redescubridor» en El Malecón, o empresarios del espectáculo musical como Caramés, se proyectaron retazos de alguno de sus conciertos. El acto finalizó con una masterclass a cargo del Trío Mocotó, que actuaron el martes en Castrelos como teloneros de Chico César.