El Concello no tiene dinero para arreglar Balaídos y pide al Celta que lo financie

VIGO

ÓSCAR VÁZQUEZ

La concejala de Deportes se compromete a resarcir al club por esta inversión en el presupuesto del 2004 El estadio precisa un gasto de 150.000 euros para poder jugar la «Champions»

14 jul 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

La polémica por la situación de Balaídos y la necesidad de acometer obras urgentes para que el Celta pueda jugar a mediados de agosto el partido previo de la Liga de Campeones subió ayer un nuevo peldaño al asegurar el gobierno vigués que carece de dinero para efectuar las reparaciones que exige la UEFA. Según explicó la concejala de Deportes, María Xosé Porteiro, en el presupuesto de este año no existe ninguna partida para mantenimiento de Balaídos, por lo que administrativamente el proceso se alargaría si tuviera que pagarlo el Concello y no daría tiempo a realizar los trabajos. A mayores, la edil socialista explicó que las obras urgentes para jugar la máxima competición europea no afectan a la estructura de la instalación, por lo que son competencia de la entidad deportiva que ocupa un inmueble de propiedad municipal como es Balaídos. Voluntad de colaboración El acuerdo adoptado en la comisión municipal de gobierno de ayer consiste en pedirle al club que se encargue de ejecutar las obras de inmediato «si realmente quiere participar en la Champions». Porteiro destacó el «ánimo de colaboración» de la institución municipal, puesto de manifiesto por la elaboración en tiempo récord del proyecto de reparación del estadio para cumplir las normas europeas. En este punto, sin embargo, club y Concello han tenido también sus diferencias. El presupuesto elaborado por la entidad deportiva cifraba en 600.000 euros el importe de las reparaciones que garanticen la celebración de la Liga de Campeones en un estadio completamente adaptado a los requisitos de los organizadores. Por el contrario, las cuentas municipales deja la inversión en sólo 150.000, que es la cantidad que el Concello dice que adelante el Celta para negociar después una contraprestación que se incluiría en el presupuesto del año próximo. La clave de esta disputa radica en el carácter de las obras a acometer. Desde la óptica municipal no son estructurales y por tanto competencia exclusiva de la entidad que la ocupa; radicalmente contraria la del club, según explicó ayer su responsable de seguridad, Fernando González: «Cualquier reparación relacionada con la infraestructura es obligación del Concello, mientras nosotros nos encargamos del pequeño mantenimiento diario, pintura, bombillas o la renovación de los lavabos». Según este responsable deportivo el acuerdo de cesión es claro y ratifica sus apreciaciones.