Un buen síntoma

SERAFÍN OCAÑA EIROA

VIGO

OPINIÓN | O |

14 jul 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

DOS HAN sido las buenas noticias que se han producido en los últimos días en torno al centro de Vigo de PSA Peugeot-Citroën. De un lado, la adjudicación al centro de dos nuevos modelos que deberá lanzar al mercado en el año 2006. Por el otro, el carpetazo final a la construcción de un gran centro comercial y de ocio en Balaídos. Si hay que felicitarse por la primera noticia, todavía existen mayores motivos para celebrar la segunda. Para empezar no se entiende muy bien cómo ha salido a la luz pública un desencuentro de estas características. Los canales de comunicación que tienen abiertos, desde hace ya años, el R.C. Celta y el centro de PSA Peugeot Citroën, así como las relaciones de confianza que existen entre sus directivos, deberían haber servido para detectar la inviabilidad del proyecto en sus mismos orígenes, evitando así a los vigueses el debate de las últimas semanas. Pero este tipo de situaciones son posibles en nuestra ciudad. Por ello la celeridad con que ha sido resuelto el problema es digna de ser reseñada. Sin duda, la asunción de responsabilidades por parte de todos los sectores implicados ha facilitado la solución final. En la defensa de sus legítimos intereses, el R.C. Celta y PSA Peugeot Citroën optaron por la sensatez y la moderación en la presentación de sus motivos. Y ello ha facilitado un consenso social que no entraña, en modo alguno, una derrota para el R.C. Celta en ese objetivo, compartido por todos, de lograr para la ciudad un nuevo y moderno estadio municipal de fútbol. Estos acontecimientos, además, se producen escasos días después de que el nuevo alcalde de Vigo haya tomado posesión de su cargo. Su papel en el caso no ha sido menor, apostando desde un primer momento por el diálogo con las partes y la mesura en sus intervenciones públicas. Ese talante conciliador, el más adecuado -no cabe duda- para este tipo de situaciones, contribuyó en gran medida al consenso de todas las fuerzas políticas con representación municipal. ¿Será éste un buen síntoma para la ciudad? ¡Ojalá! Vigo lo necesita.