Beckham-manía

ARMANDO G. FREIRÍA

VIGO

CUARTO OSCURO | O |

09 jul 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

ERAN pocos y parió la abuela. A los David patrios -Bisbal y Bustamante-, les ha pasado en jet privado otro David devenido en Goliath. Beckham, Dios entronizado que reina en el olimpo blanco del escaparate florentino. Bisbal, con sus rulos, simpatía natural y contorneo de cintura y Bustamante, con su impostada afectación de chico de pueblo con sonrisa traviesa se las prometían tan felices repartiéndose amistosamente las fans -y las pelas- en el solar hispano. Craso error olvidar el poder anglosajón cuando hace siglos que, en el reino de España, se pone el sol cada día. La pérfida Albión, dispuesta a competir con sus primos de la coca-cola y los burguer, nos remite al number one de la moda acompañado por la picante Victoria, ambos pijos y seguros de que esta vez la conquista será definitiva ya que el ardor guerrero de la legión, en esta España actual, apenas da para que la cabra marque el paso en el desfile. Y vistas las imágenes del recibimiento a la pareja -de Jefe de Estado- y su traslado con amplio despliegue policial desde el aeropuerto a la clínica, sólo queda rendirse con todo el bagaje al enemigo y lamentarse por las esquinas de tanta estupidez cultivando la mitomanía de símbolos huecos. Todo ello mientras uno tramita la nacionalización inglesa. Cierto que el sensacionalista británico The Sun, por vez primera en muchos años, ha agotado su tirada el día en que regalaba un poster central de David Beckham con el torso desnudo. Conclusión: la estupidez también se globaliza. Me pone de mala hostia que, policías pagados por todos, se detraigan de servicios al ciudadano y, junto con los costes del operativo, contribuyan gratuitamente al enriquecimiento personal del Sr. Beckham y de la sociedad anónima del Real Madrid. Me da por el culo ver a tanto imbécil ocioso, y me jode que el inglés sea muy rico, joven, guapo y, además, juegue excelentemente al fútbol. Respecto de su señora, elemento igualmente colonizador, sólo espero que Bisbal y Bustamante arrasen en las listas de ventas de la Gran Bretaña y que, el próximo número de The Sum que se agote, sea con un póster de Chenoa.